El Paraná subió más de medio metro en 24 horas y son 400 los evacuados

El Paraná subió más de medio metro en 24 horas y son 400 los evacuados
A ritmo rápido las aguas del Paraná siguen subiendo y en menos de 24 horas el nivel creció más de medio metro. Al superarse el registro de seis metros, la situación alcanzó el nivel de alerta y a solo medio metro de la evacuación. Según cifras oficiales, eran 400 los evacuados anoche en una vasta región ribereña que comprende a Barranqueras, Puerto Vilelas e Isla del Cerrito. En tanto es inminente un pico de la creciente, los niveles varían en cuestión de horas: desde la mañana y hasta el mediodía de ayer, en Barranqueras se registró una suba de 21 centímetros.

Aunque el agua apremia, la mayoría de los pobladores próximos a la costa asegura que esperará hasta último momento antes de dejar su hogar. Acostumbrados a los vaivenes que año tras año marca el Paraná, los dedicados a la pesca saben cómo afrontar situaciones y pese a estar preocupados intentan retrasar un poco más la evacuación.

Ayer cuando el nivel del agua ya había superado los 6,02 metros en Tres Bocas, Puerto Vilelas, con bolsas de arena se construían defensas para proteger viviendas. Algunos mudaban los elementos más importantes de sus viviendas y se quedaban con lo mínimo en caso de que el río los alcance y puedan salir en forma presurosa.

Isidoro González jubilado de 68 años, con el agua a pocos metros de su hogar, contó a NORTE: “Toda mi vida la pasé en la costa del río, estoy acostumbrado a las crecientes”. Mientras calentaba la pava en una fogata, este antiguo pescador dijo que no se irá y si la inundación llega a su casa subirá al “chaqueño” (su embarcación) donde pasará sus días esperando que el río baje.

La familia Blanco contó que el río crece rápido y que de cumplirse los pronósticos esperan que supere la marca de hace tres años cuando tenían unos pocos centímetros de agua en algunos sectores de la vivienda. “La verdad es que todavía no sabemos qué vamos a hacer, porque tenemos caballos y nuestros animales acá, así que iremos buscando algunas zonas altas sin alejarnos demasiado”, relató un padre de familia, acompañado de su esposa, hijos y su suegro de 94 años.

Como los demás pobladores, Mirta Ramírez dijo que tenía la esperanza de que el agua no suba tanto como se pronostica. “Desde que estoy viviendo acá es la segunda inundación y en la última pudimos contener con las bolsas de arena y tierra”, recordó. La mujer mencionó además que la decisión de elevado unos 50 centímetros el camino costero para impedir desbordes, también les dará más tiempo en caso de evacuación.

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