Para la provincia la ruta nacional 50 es una vía clave, transformada en un proyecto viciado de corrupción.La empresa Dycasa, concesionaria del trayecto, dejará la obra porque la Nación le debe 20 millones de pesos.
Desde hace una semana la única actividad que se realiza es la de mantenimiento y del retiro de todos los elementos de trabajo que están siendo acumulados en el depósito que la empresa posee en el pueblo de Hipólito Yrigoyen. Raúl Falbo, encargado de la obra, se excusó de hablar sobre la situación, señalando que cualquier información debe se requerida a las oficinas en Buenos Aires.
Lo concreto es que la tan promocionada autopista Pichanal-Orán puede entrar al libro Guinnes de los Récords, no por su envergadura sino por la excesiva demora que está demandando su construcción. Ya han transcurrido casi cuatro años desde el inicio de los trabajos, y todo está mucho menos que a medias, desde la compactación del suelo hasta la construcción de puentes, alcantarillas, trochas, etc.
A marzo de este año, según Vialidad Nacional, el porcentaje de certificación de obra era del 21,96 por ciento y hasta la fecha apenas avanzó un uno por ciento más. También informó el organismo que el monto actualizado de la obra ascendió de 123.778.000,32 pesos a $148.436,52. “No se sabe bajo qué parámetros se redeterminan los montos”, señaló Marcelo Bernad, el diputado opositor del departamento Orán, quien fue el único que quiso opinar, y dijo que “lo que está pasando con la autopista es una vergenza”. A su juicio, desde el inicio de las obras hubo un silencio cómplice de las autoridades municipales y provinciales, porque de otra manera no se hubiera permitido a la Nación la sistemática demora en enviar los fondos para pagar los salarios.
Bernad calificó como “una burla” lo que está sucediendo con esta obra y que la situación se agrava por los riesgos de accidentes de tránsito que desde el inicio de los trabajos se han multiplicado.
“No sabemos qué va a pasar en la época de lluvias y en este caso el más expuesto con esta situación es el pueblo de Yrigoyen, por los riesgos de sufrir inundaciones por el derrumbe de la cantera, debido a que no se hizo ningún estudio de impacto ambiental”, afirmó.
Expertos en el tema aseguraron que a la autopista le faltan las obras más importantes, entre ellas los dos puentes para ambas trochas sobre el río Colorado, dos puentes para camiones cañeros frente a la instalaciones de la refinería El Tabacal, los tres cruces sobre paso a nivel, las tres rotondas en el pueblo de Yrigoyen, la mitad de la compactación del terreno, el 10 ciento del alcantarillado, el alteo del terreno en algunos sectores. Además, todavía no fue realizada la expropiación de los terrenos, desde el puente del río Colorado hasta el cruce con la ruta nacional 34. Este trámite se dificulta porque en el trayecto de 1.800 metros hay particulares que ocupan esos terrenos privados desde hace años.
Lo que Vialidad de la Nación debe resolver en los próximos días es la rescisión del contrato de común acuerdo con Dycasa o que ésta ceda sus derechos a otra empresa. Para algunos observadores, se trataría de una maniobra para beneficiar a una empresa vinculada al kirchnerismo.
Una vez logrado el acuerdo con Dycasa, Vialidad podrá disponer cuándo se reanudan las obras que, se estima, terminarían recién en 2014.

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