Será el 15 de mayo para rechazar el proyecto que les presentó la Nación a los aeronáuticos a fin de crear una sociedad anónima en la que tendrá participación el Estado. Plenario para el 10 próximo.
Durante una asamblea de trabajadores realizada ayer en la mañana en la aeroestación Francisco Gabrielli, a la que asistieron técnicos, controladores aéreos, operadores de plan de vuelo y otros trabajadores dependientes de la Asociación Nacional de Aviación Civil (ANAC), se discutió acerca del ante proyecto de ley que el lunes pasado el Ministerio del Interior introdujo en la mesa de diálogo abierta entre el Estado y los empleados aéreos en Buenos Aires (Mesa de Coordinación de los Servicios de Navegación Aérea).
La intención de la Nación es ingresar a Diputados un proyecto de ley en el que los Servicios Públicos de Navegación Aérea estarán a cargo de la Empresa Argentina de Navegación Aérea SA (Eana) y no de la Fuerza Aérea (Ministerio de Defensa), como hasta hoy.
De esta manera, los servicios se organizarían mediante una sociedad anónima en la que tendrían participación el Estado y los empleados (como sucedió en YPF).
La Dirección General de Control de Tránsito Aéreo –se encarga de dirigir, coordinar y gestionar el funcionamiento adecuado de los servicios de navegación aérea y del equipamiento e infraestructura que forma parte de tales servicios, entre otras tareas– depende actualmente de la Fuerza Aérea. Esto sucede desde 2011 con el decreto 1.840 de Cristina Fernández, en el que estas funciones se les quitaron a la ANAC, que hoy se encarga de la regulación, supervisión y fiscalización de los servicios de navegación aérea.
Lo que plantea el anteproyecto del Gobierno es que las tareas de la Dirección General de Control de Tránsito Aéreo sean de la nueva sociedad anónima, quedando la ANAC –organismo descentralizado actuante en el ámbito del Ministerio del Interior y Transporte– como ente fiscalizador.
La Dirección General de Control de Tránsito Aéreo seguiría existiendo en la órbita de la Fuerza Aérea, pero sólo controlaría aeropuertos que están dentro de una unidad militar. Es el caso de los aeródromos Villa Reynolds, Palomar, Reconquista, Tandil, Moreno y Río Cuarto.
Medidas de fuerza
Fernando Gatica, coordinador nacional de ATE regional Cuyo en la ANAC, explicó que estos cambios planteados por el Gobierno nacional afectarán directamente a los trabajadores aeronáuticos, que hoy son empleados del Estado, dependientes de la ANAC (Ministerio de Transporte).
El 10 de mayo se realizará un plenario en Buenos Aires del consejo directivo nacional de ATE, donde definirán las primeras medidas de fuerza a tomar. ATE tiene 1.200 trabajadores aéreos afiliados.
“Faltan garantías a los trabajadores en su estabilidad laboral porque dejamos de estar regidos por la ley de empleados públicos y pasamos a estar regidos por la ley de contrato de trabajo que usan las empresas privadas, vulnerando totalmente las garantías laborales de los trabajadores”, afirmó Gatica a UNO.
Durante el plenario los trabajadores acordarán un plan de lucha nacional con el que esperan resentir seriamente -o paralizar- los vuelos de todas las líneas aéreas en todo el país.
Desde el gremio acompañarán la medida de la CGT y CTA el 15 de mayo. Esa medida es por disconformidad del ante proyecto del Gobierno, por lo que quieren que al menos se aclare que seguirán siendo empleados del Estado. El 15 cortarán el acceso a los aeropuertos de San Luis, Mendoza y San Rafael.
Hasta el momento son 16 los aeropuertos en los que está confirmado que se plegarán al paro. “En la provincia tenemos asegurado desde nuestro gremio el apoyo a nivel nacional y podría haber más medidas de este tipo después del 15, aunque eso deberán definirlo los compañeros”, dijo el sindicalista.
El sector aeronáutico que se movilizará incluye los servicios de navegación aérea: torres de control, centros de control de área, oficinas de plan de vuelo y personal técnico.
Repararon el radar aéreo, pero aún no puede usarse
Los técnicos arreglaron esta semana el radar que se rompió hace casi un mes en el aeropuerto internacional de Mendoza, pero especialistas de Buenos Aires deben determinar si funciona lo suficientemente bien como para volver a operar.
Así lo confirmó ayer el mayor Oscar Álvarez, quien ofició de vocero de la Fuerza Aérea.
Si bien la reparación fue un éxito en cuanto a que el repuesto usado que trajeron a la provincia desde Córdoba sirvió para la antena del radar local, el aparato está funcionando a modo de prueba y los controladores aéreos no lo están utilizando para trabajar.
“El radar está a prueba hasta el lunes. Cuando vengan los inspectores de Buenos Aires, si se hace la última comprobación, se pondrá en servicio, pero ya está funcionando a prueba. Ese día verán si en la semana volverá a estar operativo”, afirmó a UNO el mayor Álvarez.
La “resucitación” del aparato, que fue construido en la década del ‘80 en Italia, sucedió gracias a que un viejo radar del mismo modelo (Alenia) fue remplazado por uno nuevo en el control aéreo en Córdoba. La antena de éste fue desmantelada y de ella se obtuvo la pieza que se había averiado del radar mendocino en El Plumerillo.
El aparato, que tal vez vuelva a utilizarse para controlar cerca de 300 vuelos diarios en todo Cuyo, fue donado hace más de 20 años a Mendoza por el gobierno de Italia, país que lo construyó y que ya no lo fabrica más. Indica el código de identificación de las aeronaves, la altura y velocidad de desplazamiento. Permite observar las posiciones de cada avión al mismo tiempo para guiar a los pilotos y evitar choques.
Sin estos datos a mano, los controladores sólo cuentan con la información que los pilotos les proporcionan para armar en sus cabezas (y plasmar en etiquetas de vuelo) un mapa que contenga las rutas que se están recorriendo al mismo tiempo.
Ante esta situación, se aumentan las distancias entre aviones por lo que las frecuencias de los vuelos terminan afectadas y no la seguridad.
Atraso
El antiguo Alenia ya fue reparado numerosas veces. En 2003 estuvo tres meses sin funcionar por otro desperfecto.
La falta de renovación de los equipamientos aeronáuticos y también la escasez de personal son dos reclamos constantes de los trabajadores aéreos.
Comentá la nota