Es porque no tienen bandejas de contención reforzadas tal como lo establece la nueva ordenanza. Las clausuras se mantendrán hasta que se adopten las medidas exigidas. El Municipio reforzó los controles
En rigor, se trata de obras que no tienen las bandejas de contención reforzadas, según lo estipula la ordenanza vigente.
Tras la primera clausura, el cuerpo de inspectores urbanos salió a profundizar los controles de los edificios en construcción.
Además de las ocho torres con clausura preventiva, se notificó a otras tantas para que corrijan detalles de las bandejas en cuestión.
Con la nueva ordenanza, se reforzaron las medidas de seguridad. En ese sentido, se exigen bandejas de madera o metálicas en lugar de las que se confeccionaban con tejidos.
La norma se aprobó el 2 de julio y se promulgó el 6 de agosto. A partir de ahí se dio un plazo de sesenta días para que las empresas constructoras adaptaran las bandejas en cuestión.
Las nuevas clausuras efectuadas se concretaron en construcciones del micro y macrocentro de la ciudad.
Se trata de torres ubicadas en Constitución al 400 a cargo de la empresa Pedrueza, San Martín al 1.000 (Lunardi), Cabrera al 600 (Martinelli) y Alvear al 800 (Bauma).
También hay otro edificio clausurado preventivamente en San Martín al 1.000, 9 de Julio al 700 (Consorcio 9 de Julio), Fotheringham al 400 (Consorcio Lesage) y Alvear al 1.200.
"Hemos clausurado ocho edificios en construcción más porque las bandejas de contención no se adaptan a la nueva ordenanza. Hasta que no estén las medidas de seguridad pertinentes las clausuras no se levantarán", dijo ayer a PUNTAL el jefe del cuerpo de inspectores urbanos, Guillermo Gattari.
Y acotó: "Además, en otros ocho edificios les dimos un plazo de 48 horas para que perfeccionen las nuevas bandejas que instalaron. Se trata de detalles que hay que mejorar".
Las torres que fueron clausuradas en forma preventiva seguirán en ese estado hasta que se corrijan las medidas de seguridad.
La nueva legislación obliga a tener bandejas de seguridad metálicas o de madera, en lugar de las hechas con tejidos, con un borde de contención y sujetas con hierros o cadenas en vez de alambres de fardo.
Tras la paralización de la obra en Jaime Gil, el Municipio decidió reforzar los controles, para evitar fallas en la seguridad.
Gattari dijo además que, quince días antes de la puesta en vigencia de la nueva ordenanza, los inspectores salieron a recorrer las obras para dejar en ellas copias de la nueva norma.
En total son 14 los inspectores que salen a visitar las obras que están en construcción.
Según las estadísticas, el 60 por ciento de las construcciones no tiene bandejas de contención tal como las exige la nueva legislación.
Durante el boom de la construcción, en la ciudad había 400 torres en edificación. Por la crisis, hoy hay solamente 90.
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