María Florencia se emociona con toda facilidad. No le da vergüenza que sus colaboradores le acerquen, en medio de la entrevista, una enorme caja de pañuelos descartables
Ella es la menor de cuatro hermanos, los otros tres son varones: Marcos (24), Juan Miguel (26) y Juan José (29). Su mamá, Graciela (a quien todos conocen como Piqui), y su papá, Miguel, son el gran sostén de su vida. Apenas los nombra, las lágrimas no dejan de brotar de sus enormes ojos verdes. Otra de sus debilidades, cuenta Florencia, es su pequeña sobrina Clara, de 9 meses. "Es el amor de mi vida", confiesa. Por ahora, la bebé es su único amor, ya que no tiene novio.
Se ríe al ser consultada por la cantidad de propuestas que tuvo en el último tiempo. No contesta, pero su risa dice todo. Florencia está a punto de recibirse de arquitecta, sólo le falta el trabajo de la tesis para obtener el título que anhela y por el que se ha esforzado. Sin embargo, su labor solidaria es algo que la desvela. En este sentido, está realizando tareas desde la Universidad de Mendoza, institución a la que pertenece. El año pasado, con un grupo de estudiantes, fue convocada por la agrupación Un Techo para Chile, para visitar a los damnificados por el terremoto que azotó el sur de este país.
"Mi papá dudó un poco de dejarme ir, pero las probabilidades de que se repita un fenómeno de estas características en dos meses son mínimas, por eso decidí hacerlo", y lo hizo. El resultado fue, según afirmó, inolvidable para ella. Ahora, con el cetro y la corona de virreina, las actividades solidarias que quiere fomentar son otras. Más cercanas a mejorar la calidad de vida de los niños y las niñas de Mendoza. En cuanto a esto, Flor tiene una experiencia que la emociona mucho dentro de su propia familia.
Se trata del hijo de una prima muy querida que nació prematuro. Como consecuencia de esto, el niño padece de parálisis cerebral. Pero en su familia, lo que sobra es tenacidad, esfuerzo y esperanza. Por esto, su prima está intentando que el niño de cinco años mejore su calidad de vida, a través de una terapia innovadora denominada ABR.
Ella ha participado activamente en el tratamiento y, por eso, cuando recuerda la situación y la lucha de su familia, vuelve a emocionarse profundamente. Sobre su actividad como reina departamental de Guaymallén, dice estar feliz de representar a San Francisco del Monte, de donde también su cuñada fue electa representante distrital. Dice haber hablado con el intendente Alejandro Abraham, quien la felicitó, y asegura que trabajará con el Municipio para solucionar problemas y representar a Mendoza y a su departamento lo mejor que pueda.
Por ahora piensa disfrutar de la promoción turística de Mendoza y se dedicará a realizar su proyecto de tesis: una "medioteca", es decir, una biblioteca en la que se integre el medio ambiente, los espacios verdes como parte del edificio. En eso se centrará su 2011, el que piensa vivir plenamente.
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