{LISTA_BANNER_COLUMNA_TOP}EL ARCO OPOSITOR CARGO DURO CONTRA EL GOBIERNO PROVINCIAL | 24-11-2010
Para versión Oficial: Pocos indicios avalan la teoría de una represión policial
Los cruces de versiones se recrudecieron, tras confirmarse ayer, poco después del mediodía la muerte de un segundo aborigen elevando a tres el saldo de víctimas en el enfrentamiento entre nativos y uniformados, por un lado aseguran que la teoría de la represión policial se desvanece por el testimonio de los implicados. Por el otro el arco opositor cargó duro contra el gobierno provincial. Dramático relato de la mujer policía que fue retenida por un grupo de indígenas.
Varios sectores del radicalismo provincial y nacional, el Peronismo Disidente, Amnistía Internacional, organizaciones gremiales y sociales, la Coalición Cívica, dirigentes del medio y el líder aborigen Félix Díaz coincidieron en apuntarle al jefe del Ejecutivo por lo ocurrido, reprochando principalmente la falta de muñeca del ministro de Gobierno, Jorge González para destrabar el conflicto que hoy, cumpliría cuatro meses de iniciado.
REACCION
Del lado del gobierno hubo una tibia reacción. El gobernador Insfran mandó al propio González a ofrecer una versión oficial. También aparecieron en escena el juez de Instrucción Gabriel Garzón, el jefe de la Policía provincial, Bernabé Escobar y miembros de la familia Celía para ofrecer su postura de los acontecimientos.
Para el oficialismo, de los testimonios surgidos, poco hace creer que se trató de una represión policial dejando terreno para sostener que hubo una apresurada reacción de algunos aborígenes que tomaron decisiones muy alejadas de la verdadera gravedad de los acontecimientos. Así, se precipitaron los hechos que finalmente arrojaron las tres víctimas fatales, un número indeterminado de heridos y 25 aborígenes, de los cuales diez son mujeres, aseguran.
MANOSEADA
En la mañana del 23 de noviembre, el productor Cecilio Celia que tiene intereses sobre una parte de las tierras en litigio denunció que estaban cortando el alambrado de su campo, razón por la cual una comisión policial encabezada por el jefe de la comisaría de Laguna Blanca, y cinco efectivos policiales, entre los que se encontraba una mujer se constituyeron en el lugar para realizar la constatación de lo denunciado.
Llegados al lugar, según Celias, fueron recibidos por el líder Qom Félix Díaz, quien insultó y posteriormente agredió, junto con otras personas que superaban en número, a la comisión policial.
aseguran que el personal policial sufrió distintos tipos de golpes, logrando, luego de un forcejeo, escapar, situación en la que fueron sustraídas las armas reglamentarias de dos afectivos.
Pero la peor parte -aseguran- la llevó la mujer policía. El testimonio de una mujer identificada como familiar de la agente que tomó parte ofreció un testimonio desgarrador: "le hicieron arrodillar y le pusieron los dos brazos hacia atrás; eran más de quince. Dos de ellos se abalanzaron sobre su torso y tras desprenderle los botones la manosearon en los pechos. Uno de ellos le metió los dedos en la boca intentando tomarle la lengua y apretándole con mucha fuerza la parte inferior de la boca. Todos se reían y se burlaban. Ella consiguió forcejear con fuerza y decisión, liberándose finalmente".
La bala era para el juez?
Informada la situación al juez de Instrucción de Clorinda, Raúl Mauriño, dispuso el envió de refuerzos policiales a fin de "invitar" a los ocupantes de toda construcción, plantación nueva y posterior a las allí constatadas en el mes de enero y febrero del presente año, al desalojo de la misma y su abandono, además del secuestro de las armas reglamentarias de la policía sustraídas en la mañana, y cualquier otra arma de fuego que pudiera hallarse en poder de los imputados. Pero el juez también mandó a detener a Félix Díaz, Pablo Asijak y otros.
Con los efectivos policiales enviados de refuerzo dispuso la ejecución de las órdenes, procediéndose en consecuencia.
Antes de llegar al lugar, se encuentran con el corte de ruta realizado, encontrándose la oposición por parte de los manifestantes, quienes exhibían machetes, palos, punzones, advirtiéndose la presencia de armas de una escopeta.
En un momento cuando se inicia la ejecución de la medida, se empiezan a recibir disparos de armas de fuego, cayendo herido el oficial principal Eber Falcón, quien luego pierde la vida. En la misma refriega pierde la vida un indígena, de varios disparos efectuados, aparentemente desde muy cerca distancia.
Un efectivo cercano aseguró que el disparo que terminó con la vida de Falcón iba dirigido al juez Mauriño que se encontraba en el lugar observando el cumplimiento de sus disposiciones. "Eber se cruzó imprevistamente frente al juez, con su cuerpo evitó que el impacto diera en su señoría. Eso lo vi yo directamente, nadie me puede decir lo contrario; el le salvó la vida, no se sin querer o queriendo, pero lo cierto es que esa bala iba para este juez", aseguró el efectivo.



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