Es para Uribe que lo mira por Telesur

El canal financiado por Hugo Chávez emitió imágenes del rehén Pablo Moncayo horas antes de que fuera liberado por las FARC y en el momento en que se unía a los rescatistas en la selva. La emisora dijo que recibió ambos videos "por correo electrónico".
No cayó bien en Bogotá que la cadena Telesur emitiera imágenes del soldado Pablo Emilio Moncayo en el momento de ser liberado por las FARC. A través de un comunicado, el gobierno de Álvaro Uribe pidió "explicaciones" al canal con sede en Caracas, le recordó que el protocolo de seguridad acordado prohibía la presencia de cámaras y lo acusó de "hacer propaganda a las FARC". Telesur aclaró en su defensa que los videos habían sido "recibidos" en su "mesa de redacción" a través de un correo electrónico.

"Este medio de comunicación debe explicarle al país por qué estaba en un punto del territorio colombiano en compañía de guerrilleros de las FARC", señaló el Alto Comisionado para la Paz de Colombia, Frank Pearl, quien también acusó a la cadena de hacerle "propaganda" a las FARC. En un comunicado posterior, la emisora dijo que a sus integrantes les preocupa "que este irresponsable señalamiento del gobierno colombiano esté encaminado a estigmatizar nuestra labor periodística y que ello atente contra la seguridad de nuestro personal en esa nación, país donde existe un elevado récord de periodistas asesinados, falsos positivos y violaciones de los derechos humanos".

La controversia con Telesur, que el gobierno de Colombia considera un órgano de propaganda de Hugo Chávez y afín a la guerrilla, ocupó incluso buena parte de la primera conferencia de la senadora Piedad Córdoba y el garante de la Iglesia católica, monseñor Leonardo Gómez, apenas arribados al aeropuerto de Villavicencio. "Lo cierto es que nosotros no nos dimos cuenta de eso, en todas las oportunidades la guerrilla siempre tiene una cámara donde se filma lo que está pasando. Nosotros no vimos cámaras de Telesur ni absolutamente nada", dijo la senadora visiblemente molesta.

Las primeras imágenes de Moncayo lo mostraron vestido con un traje de camuflaje del Ejército y caminando impaciente por la selva, desde donde pudo hablar con su padre, Gustavo Moncayo, a través de un teléfono vía satélite. En el segundo video, se ve a Moncayo ya con la misión humanitaria, sonriente junto a Córdoba.

El rehén no se hizo eco de la disputa entre el canal y el gobierno colombiano. En su primera conferencia de prensa en el aeropuerto, se limitó a exhibir su felicidad por el reencuentro con su familia y recordar al gobierno que "las FARC simplemente existen en Colombia; por más que se las quiera negar y parezcan invisibles, están ahí".

El cabo, que fue ascendido a sargento durante su cautiverio, también contó cómo vivió en la selva la campaña de su padre, el "Caminante por la Paz". En 2007, este profesor recorrió a pie 1.200 kilómetros por siete departamentos de Colombia para llamar la atención sobre la situación de su hijo y el resto de los rehenes de la guerrilla. Su travesía se extendió durante 46 días. Ayer, su hijo reveló que el inicio de la campaña de su padre lo sorprendió "postrado en una cama". "Cuando mi papá comenzó la marcha, llevaba yo cinco días de tratamiento médico porque estaba postrado en cama y pasé siete meses caminando con muletas. Fue demasiado duro ver a mi padre en esas circunstancias, o no verlo, porque no lo pude ver", relató.

Sin perder la sonrisa, Moncayo destacó luego lo "asombroso" que fue "volver a ver civilización". "Me dejan sumamente admirados todos los avances tecnológicos. De lo poco que he visto hasta ahora, eso fue lo que más me ha impactado". Se refirió así, sobre todo, a los celulares vía satélite y computadoras portátiles que exhibían los periodistas durante la conferencia de prensa.

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