Para el titular de Toxicología, no se debería tolerar ningún grado de alcohol en los conductores

El especialista Sergio Saracco manifestó que los reflejos e las personas se ven afectados incluso con el consumo mínmo del alcohol. Sobre el caso en Buenos Aires, donde una persona atropelló y trasladó un cadáver durante 17 kilómetros, explicó que en Mendoza han ocurrido hechos similares donde los conductores no se dan cuenta lo que hacen.
Para el coordinador de Toxicología, Sergio Saracco, el nivel de alcoholemia tolerado en los conductores debería ser de 0 grado.

Saracco fue interrogado por cómo afecta el alcohol a las personas a raíz del hecho ocurrido en Buenos Aires, donde un conductor, con un nivel de alcohol de 1,45 en la sangre, atropelló a una persona y la llevó incrustada en el parabrisas durante 17 kilómetros.

“El alcohol es una sustancia que actúa a nivel del sistema nervioso”, explicó Saracco y señaló que la medida de 0,5, que es lo que permite la ley argentina, es sólo un límite legal, ya que el alcohol comienza a influir incluso con medidas de 0,10 o 0,20 y esto se nota mucho en mujeres, a raíz de su contextura física o en menores de edad.

A causa de esto, Saracco prefirió no hablar de cuantos vasos de cerveza o de otras bebidas se necesitan para sobrepasar la medida permitida y manifestó que actualmente la tendencia “es que nivel de alcoholemia sea cero, porque con valores mínimos, los reflejos ya se ven afectados”, manifestó el especialista.

Asimismo, el funcionario advirtió que hoy se ve personas con mayor graduación alcohólica en la sangre que otros años debido a una mudanza en el consumo, donde los jóvenes dejan la cerveza por fernet o bebidas blancas.

En ese sentido, Saracco expresó que un vaso de fernet o de bebida blanca equivale a diez vasos de cerveza a raíz de la graduación alcohólica de cada una de las bebidas.

Este cambio en el consumo, más la llamada “cultura alcohólica” produce que el organismo de las personas se acostumbren y el metabolismo se adapte a la ingesta de medidas más elevadas de alcohol, manifestó Saracco, quien agregó que a raíz de esto, hoy se observa en los hospitales a sujetos que llegan caminando o conduciendo con tres o cuatro grados de alcohol, “cuando otros estarían en coma con esa graduación”, afirmó el funcionario, quien manifestó que prácticamente es algo habitual que esto ocurra en las guardias de los hospitales.

Saracco, consultado sobre el caso de Buenos Aires y si es posible que una persona alcoholizada haya embestido a alguien y lo haya trasladado durante 17 kilómetros, puede no darse cuenta de este hecho, recordó que en Mendoza se dio hace unos días el hecho de que una persona, alcoholizada, se metiera en contramano en el acceso Este o casos en los que han chocado contra otros autos y no han tenido noción de esto debido al alcohol que han tenido en la sangre.

Comentá la nota