Esperaban una oferta del Gobierno, que pospuso la reunión para mañana.
Tras la reunión, los sindicalistas afirmaron que las clases no empezarán si no acuerdan, en lo posible mañana, porque los tiempos son escasos para que los docentes –en las escuelas y, posteriormente, en un plenario general– puedan aprobar o rechazar la oferta del Gobierno. Piden un básico de 1.950 pesos. Actualmente es de 1.490 pesos.
Por su lado, los funcionarios del Gobierno declararon que no tenían por qué aceptar una extorsión y que la paritaria podía seguir aún después del inicio de las clases.
Es más, Miguel Ángel Sotile, director de Asuntos Jurídicos de la DGE, hasta le transmitió a los docentes que si iban al paro, les descontarían los días. Un dirigente del SUTE que escuchaba la entrevista le reprochó luego "la chicana" al funcionario.
En la mañana, Carlos López Puelles, titular de la DGE, había manifestado que otorgar una suba de 27 por ciento era inviable y sentenció: "El sistema no es sólo un salario, sino también voluntad, esfuerzo y el levantarse cada mañana con una sonrisa" (ver página 6), por lo que la reunión paritaria de ayer estaba condenada al fracaso desde antes de empezar.
postura docente. Entre los asistentes se encontraba la flamante secretaria general del SUTE, Josefina Orozco, quien comenzó diciendo: "Nos vamos muy decepcionados, porque no ha habido ninguna propuesta de montos para que podamos hacer algunas proyecciones sobre los futuros aumentos y las aspiraciones de los docentes. Esto ha sido un ensayo de paritaria, en el cual hemos solicitado que en la próxima nos traigan los montos y su distribución para solucionar los graves problemas que aquejan a los trabajadores de la educación".
Cristina Raso, secretaria gremial del sindicato, expresó: "Nos hemos encontrado con una Dirección General de Escuelas que viene sin ninguna propuesta, a plantear que ha citado a paritarias pero todavía no tiene ningún número para mostrar sobre la mesa". Según ambas dirigentes gremiales, es responsabilidad del Gobierno que las clases comiencen el 1 de marzo.
postura de la dge. Para Miguel Sotile, otorgar el aumento que pretenden los docentes implica desembolsar "más de 600 millones, lo cual en el presupuesto de 2.000 millones de la DGE es 30 por ciento, entonces es totalmente inaccesible".
El funcionario paritario indicó: "Hacienda no nos da todavía la pauta salarial de hasta cuánto sería lo máximo que podríamos ofrecer y todavía están en negociación los gremios nacionales, lo que, en cierta manera, nos sirve de guía para lo que se discute en cada una de las provincias".
Recordó que "CTERA planteó también los 1.900 pesos de básico y los ministros de Educación provinciales no lo aceptaron" y marcó la cancha al expresar: "No nos interesa trabajar bajo extorsión. No queremos que aparezca como que tenemos que resolver todo antes de que se inicien las clases para que pueda empezar el ciclo lectivo. No queremos que nos presionen ni tampoco prometer cosas que no podamos cumplir".
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