Para De la Rosa, “la cosecha de votos desde el temor mueve a los radicales rechazar el desarrollo nuclear”

Para De la Rosa, “la cosecha de votos desde el temor mueve a los radicales rechazar el desarrollo nuclear”
Dijo coincidir “con la visión de la doctrina social de la Iglesia respecto a los recursos energéticos: “en una perspectiva moral caracterizada por la equidad y la solidaridad”
El carácter de país emblemático asignado a Argentina por el uso pacífico de la energía nuclear fue subrayado por la senadora nacional, María Graciela de la Rosa, quien defendió el desarrollo de la actividad y el carácter federal que la misma está adquiriendo y con ello ampliar el horizonte de desarrollo de provincias como la de Formosa.

En este marco es que cargo también contra la actitud de algunos dirigentes opositores que cuestionan proyectos de desarrollo tecnológico vinculado a lo nuclear a radicarse en nuestra provincia. Aquí mención el “acto de enorme incoherencia política la posición del senador Naidenoff que votó afirmativamente en 2009 la puesta en marcha del CAREM y del Plan Nuclear Argentino y hoy los rechaza en la provincia de Formosa”.

Ante este andar “cambiante” de su par de la UCR, es que interrogo de la Rosa: ¿También rechazará la utilización de la medicina nuclear? ¿O el uso pacífico de la energía nuclear en la producción de electricidad? ¿Presentará un Proyecto de ley para excluir a Formosa del Plan Nuclear Argentino?”, para conjeturar que “quizás el rechazo tiene como único fin cosechar votos generando temor en la gente”.

Significo que “Argentina es hoy un país emblemático en el contexto de las Naciones por el uso pacífico de la energía nuclear: es uno de los 30 países del mundo con desarrollo tecnológico propio y uno de los 10 que han logrado cerrar el ciclo de combustible nuclear”.

Afirmo la senadora que “las normas legales bajo las cuales se desarrolla la actividad nuclear fueron votadas por amplísimas mayorías en el Congreso de la Nación y asimismo los partidos políticos han incorporado a sus Plataformas, el rol estratégico del desarrollo nuclear en el contexto de la matriz energética argentina”. En ese sentido, dijo que “la Ley 24.804 (ley Nacional de la Actividad Nuclear) establece claramente las competencias del Estado Nacional en materia nuclear: fijación de Políticas, investigación, desarrollo, regulación y fiscalización, a través de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) y de la Autoridad Regulatoria Nuclear”.

“Es decir que todas las actividades relacionadas con la actividad nuclear están absolutamente fiscalizadas por los máximos órganos rectores nacionales e internacionales. No olvidemos que Argentina es parte de la OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) conformada por 112 estados miembros – incluyendo el Vaticano- cuyo objetivo es acelerar y aumentar la contribución de la energía atómica con fines pacíficos, no solo para el desarrollo económico, sino fundamentalmente por su enorme aporte a la salud de los habitantes del mundo”, amplio.

En este marco, explico que “en el año 2009 el Poder Ejecutivo Nacional define un Plan Nuclear Argentino que es avalado por el Congreso Nacional por Ley 26.566, norma que dispone además la declaración de interés nacional del proyecto CAREM. En septiembre de 2011 la Presidenta de la Nación reafirma la decisión de construir el primer reactor de potencia a escala comercial CAREM en Formosa, federalizando la ejecución del Plan Nuclear Argentino”.

Dioxitek no se relocaliza

Dejo en claro la senadora que la instalación de la planta de Dioxitek en Formosa “tampoco debería analizarse como un hecho aislado, sino como un eslabón en el sistema nacional de producción de energía atómica”. Aclaro que “para el establecimiento de la misma se deberán cumplimentar severos controles y premisas: la que prevé la legislación nacional y las normativas provinciales referentes al medio ambiente y a la participación ciudadana. La ley del Ambiente establece que un proyecto de esta naturaleza no podría prosperar sin un estudio de impacto ambiental y puesta a consideración de la ciudadanía mediante el mecanismo de las audiencias públicas”.

Sostuvo que “es un grave error hablar de relocalización de la planta de Dioxitek (es una empresa propiedad de la Nación a través de la CNEA en un 99% y de la provincia de Mendoza el 1% restante) desde Córdoba a Formosa, porque la planta cordobesa que opera desde el año 1982 está considerada obsoleta y de ninguna manera podría relocalizarse. La planta propuesta para radicarse en Formosa es una planta nueva, con la última tecnología y seguridad, consecuentes con los últimos avances en la materia”.

Finalmente, De la Rosa expuso que “coincidimos con la visión de la doctrina social de la Iglesia respecto a los recursos energéticos: “en una perspectiva moral caracterizada por la equidad y la solidaridad intergeneracional, también se deberá contribuir con la comunidad científica a identificar nuevas fuentes energéticas, a desarrollar las alternativas y a elevar los niveles de seguridad de la energía nuclear”. Es esto lo que la provincia de Formosa se empeña a realizar con la propuesta del Polo Científico, Tecnológico e Innovación”.

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