Para Romero, las críticas a la obra de la cuesta es de “la gente que no hizo nada”

Para Romero, las críticas a la obra de la cuesta es de “la gente que no hizo nada”
El ministro de Servicios Públicos de la provincia, Luis Romero, nuevamente defendió la obra de la nueva línea energética que se construye en la Cuesta del Portezuelo al afirmar que las críticas y cuestionamientos los enmarcan en “la gente que nunca hizo nada y todavía no quiere que se haga nada”, dijo en clara alusión al anterior gobierno.
Al tiempo que confirmó la suspensión de los trabajos hasta contar con el dictamen ambiental de la Secretaría de Estado del Ambiente.

Romero sostiene que el problema es “por donde va, que es un lugar muy emblemático para todos los catamarqueños”, porque el “proyecto es excelente, la obra es muy buena, no sólo va a beneficiar a la antena TDA sino al conjunto de antenas existentes en el cerro Ancasti para hostería”, afirmó en declaraciones a la prensa.

Al tiempo que agregó que en una segunda etapa la obra llegará hasta Tintigasta, Guayamba para concluir en la Villa El Alto, “lo que nos permitirá que estas localidades tengan energía como corresponde, ya que el actual abastecimiento es por una línea muy larga, totalmente obsoleta que viene de Frías”.

Y añadió que en pleno siglo XXI los pobladores de esta zona merecen tener los servicios como corresponden.

Para el funcionario, si a la Cuesta del Portezuelo la tuviera otra provincia, sería un emblema, “tendría energía segura, aerosillas (que nosotros lo tenemos en proyecto) y que sería bárbaro. La hostería El Portezuelo sería un emporio comercial, los turistas no andarían con bola sin manija porque se mueren de frío o de calor, y a los cinco tienen que bajar porque los catamarqueños no le damos absolutamente ningún tipo de servicio”, se quejó. Y en ese orden enfatizó que es la mentalidad que se debe cambiar, “por pensar como pensamos por lejos somos la última provincia de la República Argentina”.

El ministro afirmó que para cambiar el trazado podrían ir a La Rioja y volver por el otro lado de la cuesta, pero “es cien veces más costoso. Cuando se hace una obra de ingeniería lo que se pretende buscar es la eficiencia, llegar al objetivo con la menor cantidad de recursos disponibles. Cuando se hace una obra siempre hay un costo, no sólo económico sino de medio ambiente, en gastar los recursos no renovables y provocando alguna incidencia en el plano ambiental”.

En el caso puntual de los trabajos en este lugar dijo que el impacto visual es un tramo muy corto al señalar que la línea va un 30% por el mismo lugar donde se levanta una línea que está funcionando del 2005, “antes no había problemas y ahora sí”.

Finalmente, el ministro Luis Romero sostuvo que la obra estará suspendida hasta que cuente con el informe de impacto ambiental para la aprobación de la Secretaría de Estado de Ambiente. “Lo que veo es que la obra no produce impacto ambiental. Los pájaros van a seguir volando. Los beneficios son tantos. A las cosas hay que ponerlas en valor. Los catamarqueños nos merecemos no ser el único orejón del tarro por no tener los beneficios que nos merecemos tener”, concluyó.

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