El debate del arsénico en el agua de Junín sigue siendo uno de los motivos centrales de debate, llegó hasta la Justicia, pero más allá de todo es la preocupación de los vecinos.
Dando una respuesta a la solución del problema relató ”Habría que hacer un examen exhaustivo bromatológico de cada uno de los bidones que cada uno de los juninenses compra creyendo que está preservando su salud para ver si realmente tienen el nivel de arsénico que hace falta, sino que además habría que controlar la metodología que utilizan aquellos que nos proveen de bidones, porque si utilizan el sistema de ósmosis inversa, la mitad del agua queda desmineralizada y hay que agregarle minerales para hacerla potable, y la otra mitad queda con el doble de arsénico y de nitratos y aquellas cosas nocivas que las vuelven a la napa, cuando hay métodos de abatimiento de arsénico mediante filtros con sustancias ferrosas que hacen que el arsénico quede en forma sólida, que hasta es utilizable en cosas virtuosas, así que también habría que controlar este tipo de cosas”.
Además el concejal hizo referencia a la respuesta brindada por el intendente Mario Meoni hace algunos días atrás donde se lo vio muy molesto, Petraglia expresó: “El intendente que nos ha tratado de mediocres, con respecto a nuestra mediocridad, que posiblemente sea cierta, cada cual, debiese mirarse en el espejo, y darse cuenta de hacer una autocrítica y ver primero como es él en persona, cómo ha llevado esto, cómo son la gente que lo secunda, hemos visto que no solamente falta presión de agua en Junín, el arsénico no está resuelto, el asfalto se levanta, lo pagamos todos los juninenses, calor hizo siempre. El asfalto de Saenz Peña tiene cinco años, y un lugar se tuvo que hacer dos veces, como se hicieron hasta tres veces algunos cordones cuneta, es decir acá no hay ningún tipo de sanción para quienes son responsables de este tipo de obras, cuando el dinero lo está poniendo el frentista en Junín” se preguntó.
“Realmente antes de agredir, hay que mirarse en el espejo” sentenció.


Comentá la nota