Con estas palabras el presidente de la ACUMAR, Juan José Mussi, se refirió a la extracción del buque DG28, que significó la finalización de la primer etapa de remoción de buques hundidos o inactivos que se hallaban en el Riachuelo.
“Estamos ante un hecho histórico, ya que con el retiro de esta embarcación queda culminada una etapa de trabajo que comenzó en 2007, y que incluyó la participación tanto de la Prefectura, como del Ministerio de Seguridad y de la ACUMAR”.
En total son 57 los buques extraídos desde el 2007, de los cuales 31 fueron reflotados, retirados y puestos a seco por la Prefectura Naval Argentina, en tanto que otros 26 fueron retirados por sus propietarios intimados por la ACUMAR.
La ministra Nilda Garré sostuvo a su vez que "hubo que vencer obstáculos legales para poder dar fin a esta etapa del proceso, que incluyó la extracción de 57 buques oxidados del cauce”.
Explicó además que "la ley sólo contemplaba la posibilidad de retirar barcos cuando había peligro de navegación el criterio de la contaminación no estaba contemplado en la ley".
El DG28, que hacía 10 años se encontraba inactivo, estaba amarrado en La Boca, a la altura de Av. Pedro de Mendoza al 2500. Tiene 56 metros de eslora (largo), 9,7 de manga (ancho) y 3,9 de puntal (alto). Los propietarios habían sido intimados por la ACUMAR para abandonar las aguas del Riachuelo, tal como había sucedido recientemente con otras dos embarcaciones. Los dueños accedieron y se procedió a la remoción, para lo cual fue necesario un primer trabajo de reflotamiento, para luego preparar la embarcación para su posterior remolque, en este caso, al puerto de Tigre.


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