Diversas áreas de la comuna inspeccionaron la zona del accidente que terminó con la vida del Ludmila, de 20 años de edad. Las primeras constataciones oficiales dan cuenta de que el árbol que cayó sobre el auto de la joven "no estaba en malas condiciones", por lo que “no existió negligencia por parte del Municipio”, argumentaron funcionarios a ANB. El Ejecutivo presume que el temporal fue el “único” factor de la caída. La madre de Ludmila entendió que el ciprés "no tuvo controles". Y expresó que la muerte de su hija "no va a quedar impune. Alguien más que el viento tendrá que responder, aplicándole todo el peso de la Justicia".
En ese sentido, el área de Obras Públicas del Municipio constató que el árbol “no estaba seco ni enfermo”. Tampoco estaba marcado por Parques y Jardines para un futuro apeo por encontrarse un mal estado.
Por su parte, el área de Defensa Civil también cotejó que no había en espera una orden de apear el ciprés, ni un hongo que lo haya secado, sino que se encontraba en “perfecto estado”.
Con eso elementos en mano, el área de Asesoría Letrada del Municipio, a cargo de María Marta Peralta, evaluó en principio que “no hay elementos que hagan presumir negligencia en el accionar municipal. Se trató de un caso fortuito”, consignó la abogada, en diálogo con ANB.
Ese apreciación del Municipio, refuta la versión de los vecinos, quienes en el lugar del accidente, indicaron a ANB que "un hongo está afectando los árboles, secándolos", y consideraron que ese factor fue clave en el suceso.
Pero sobre todo, la evaluación que hace el Municipio, rechaza la postura de la madre de Ludmila, quien en una carta que envió ANB analizó que el criprés "no tuvo controles". En ese sentido, en la desgarradora nota puntualizó que "las raíces del árbol eran cortas, y no pudieron resistir el viento". Sostuvo en esa línea, que "ésto para mí no va a quedar impune voy a tomar todas las medidas necesarias para que un ciprés plantado en medio de un barrio lleno de construcciones donde las raíces no podían explayarse más hacia los costados por las construcciones, y no medían mas de 30 cm, no mate más a nadie".
El hecho
Ludmila subió a bordo de un Renault Clío, cuando un ciprés de gran porte cayó sobre el vehículo, según relataron vecinos a ANB. Ocurrió aproximadamente a las 16 horas del pasado martes, y una hora después fue retirado el cuerpo, entre muestras de dolor y consternación por el hecho.
Muchos vecinos se acercaron al lugar, alertados por el fuerte ruido causado por la caída del árbol, pero les fue imposible asistir a Ludmila.
Personal de Bomberos Melipal intervino tras el aviso de Defensa Civil, con tres móviles que fueron llegando secuencialmente para asistir a la joven. En el lugar trabajaron cortando el árbol para permitir el acceso de los médicos a la víctima, quien se encontraba sin vida al arribo de los rescatistas.
Las labores llevaron algo más de una hora, momento en el que el cuerpo pudo ser trasladado a la morgue del Hospital Zonal.
Inmediatamente, se puso ya en marcha una investigación para intentar determinar -al margen del factor del viento como dato clave- porqué el ciprés se salió de raíz y provocó la tragedia. Ahora, la Justicia Penal deberá resolver si existen responsabilidades por el hecho, al tiempo que los familiares de la víctima podrían iniciar una causa de carácter civil en caso que el Estado municipal o un privado puedan ser señalados por la falta prevención por la situación del árbol.
Si bien hasta el momento la familia de Ludmila no hizo ninguna presentación legal que cuestione el proceder del Municipio, el plazo para radicar ese tipo de denuncias –civiles patrimoniales- se extiende por dos años, debido a la legislación contempla, los períodos de reflexión y duelo.
No obstante, en la carta, Viviana Barroso -la mamá de Ludmila- advirtió: "Alguien más que el viento tendrá que responder, aplicándole todo el peso de la Justicia".
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