Para mejorar el tránsito, asfaltan 800 metros de la calle Esmeralda

Para mejorar el tránsito, asfaltan 800 metros de la calle Esmeralda
El Municipio pavimentó el acceso que estaba en muy mal estado. Además, se construyeron sumideros para evitar las inundaciones y se instalaron reductores para limitar velocidad.
Después de varios años de reclamos, los vecinos de Temperley empiezan a conseguir soluciones gracias a los trabajos de pavimentación que está realizando el Municipio de Lomas de Zamora.

Estas obras forman parte del Plan de Pavimentación y Bacheo 2011/2012, a través del cual se renovarán más de 1.000 cuadras en los distintos barrios del Distrito.

Las tareas están orientadas a prevenir las inundaciones y a mejorar la movilidad en la zona y la comunicación interna entre los barrios.

En este sentido, los vecinos de Temperley ya disfrutan de la pavimentación de la calle Esmeralda, una arteria de adoquín que, producto del paso del tiempo y la falta de mantenimiento, se había convertido en un paso de difícil circulación para los vehículos y los peatones.

La obra principal consistió en la pavimentación en hormigón desde Carlos Tejedor hasta Colón, unos 600 metros lineales de asfalto.

Del mismo modo, tras el pedido que los vecinos le hicieron al intendente Martín Insaurralde en una de sus visitas al barrio, la Comuna decidió continuar los trabajos hasta la calle Solís, agregando 200 metros más de pavimento.

Todos estos trabajos complementaron una compleja obra de desagües pluviales, con bocas de tormenta y cámaras en todas las esquinas con las que se busca evitar las constantes inundaciones en el barrio.

“Planificamos y estamos ejecutando un plan para pavimentar y arreglar las calles que por años permanecieron en el olvido. Esmeralda es una de las arterias que generaron, durante mucho tiempo, innumerables inconvenientes para los conductores de vehículos”, destacó Insaurralde en relación a las obras concretadas en Temperley.

Además, con el objetivo de mejorar el drenaje del agua en los días de lluvia, se realizaron nuevos sumideros. Así, junto con el arreglo de las punteras en las esquinas y la colocación de rampas, el nuevo paisaje urbano genera mayor comodidad y seguridad a los vecinos.

“Con estas acciones que implementamos sobre Esmeralda, abordamos tres puntos importantes para el normal desarrollo de la vida cotidiana: seguridad vial y peatonal, el embellecimiento urbano y el gran problema de las inundaciones”, agregó el Jefe comunal.

Por otro lado, como parte del Plan de Bacheo y Pavimentación, se han instalado en cada una de las esquinas de la renovada Esmeralda, reductores de velocidad que proporcionan un alerta para los vecinos y contribuyen a garantizar la seguridad de peatones y automovilistas.

Los trabajos concluyeron con la demarcación de estos “lomos de burro” con el fin de alertar a los autos en circulación.

“Estamos trabajando para garantizar la seguridad vial en toda la Comuna. La pavimentación de la calle Esmeralda es una respuesta al pedido vecinal. En un primer momento, el proyecto abarcaba la pavimentación de seis cuadras. Tras conversar con los vecinos, nuestro Intendente decidió atender los reclamos y extender las tareas dos cuadras más”, señaló Fabián García, delegado municipal de Temperley quien, del mismo modo, destacó “disfrutar doblemente” el hecho de saber que los vecinos están conformes con lo realizado y que se les pudo dar una “respuesta concreta y eficaz a los pedidos de años”.

Entre los vecinos de la zona reina la felicidad de haber recuperado esta arteria, de paso casi obligado, como una vía de tránsito seguro.

Entre tantas voces, se destacaron las de Andrea Gaitán, madre de un bebé recién nacido, quien remarcó la facilidad con la que puede “salir a hacer las compras por la zona sin ningún tipo de impedimento a la hora de circular con el cochecito”, y de Osvaldo, residente de la calle Esmeralda y remisero de profesión, quien destacó los enormes beneficios que acarrean los distintos trabajos realizados en varios puntos de la Comuna, que le permiten “tener el auto en condiciones”, ya que romper el tren delantero de su auto era algo casi cotidiano por el “mal estado de las calles”.

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