El intendente de Plottier, Andrés Peressini, aseguró que revertir la difícil situación por la que atraviesa la comuna demanda un largo proceso con transformaciones muy profundas.
En la actualidad, la masa salarial de los empleados municipales afecta al 97 por ciento del presupuesto, la recaudación no alcanza el 30% y las dos cooperativas que prestan servicios de agua y luz no dan abasto para atender la demanda de una ciudad que sigue creciendo.
En diálogo con este diario, el jefe comunal aseguró que para equilibrar las cuentas hacen falta al menos 8 años, siempre y cuando se cumplan una serie de objetivos, como el de no tomar más empleados públicos, aumentar el nivel de recaudación y achicar la planta con jubilaciones.
¿Cuáles son los problemas más urgentes de Plottier?
Plottier está en una etapa de crecimiento debido a la transformación que se está dando en la ciudad. Esa transformación se da por la oferta de terrenos que hay. Teníamos una oferta de casi 6.000 lotes, entonces hubo un proceso de adquisición de terrenos tanto por parte de gente de acá como de otras ciudades vecinas. Los loteos fueron aprobados mayormente vía excepción por las gestiones pasadas, lo que nos trajo aparejada una pérdida de casi 1.000 hectáreas en producción y cerca de 2.000 empleos rurales.
Esta explosión de oferta trae aparejada una debilidad en la prestación de servicios por la falta de inversión tanto desde la cooperativa de agua como desde la de luz. Nunca existió planificación en Plottier.
Desde nuestra gestión frenamos el tema de los loteos porque defendemos la tierra productiva y para frenar el crecimiento porque no hay servicios.
Presentamos un código de planeamiento urbano rural porque queremos planificar el crecimiento de la ciudad para los próximos 30 años.
Siempre agradezco la gestión que hizo el gobernador Jorge Sapag y el ministro Guillermo Coco de instalar un transformador en la Estación Colonia Valentina. Si no hubiera sido así, estaríamos pasando el peor verano de la historia.
Con respecto al agua, estamos trabajando en conjunto con la cooperativa. Nos estamos haciendo cargo de una perforación y, si tenemos que hacernos cargo de otra, lo haremos, porque queremos resolver el problema. Muchos barrios que están ubicados al norte, especialmente el barrio 109 viviendas, no tienen agua por baja presión. Estamos acompañando a la cooperativa con recursos propios.
¿Pudieron gestionar pese a la crisis que se vivió en los primeros dos años?
Pudimos hacerlo gracias al acompañamiento de los vecinos. Algunos grupos políticos intentaron tomar el poder por la fuerza, pero no lo lograron. Gestionamos mucho y se está viendo reflejado en la ciudad.
Tenemos algo histórico. De la misma forma que de tener 6 vehículos pasamos a tener 30, de no tener obras ahora tenemos 16 en marcha. Se están construyendo dos centros comunitarios, se está haciendo un estudio para hacer un talud de contención en las bardas para evitar inundaciones, se están consolidando calles en algunos barrios y se están pavimentando 22 cuadras.
¿La plata alcanza?
No, no alcanza, porque el ex intendente incorporó más de 400 personas a la planta permanente. Nosotros en dos años incorporamos dos, que son dos personas con discapacidad, y no vamos a incorporar a nadie más.
¿Cómo afecta la masa salarial al presupuesto?
En un 97 por ciento. Todo lo que hacemos es con la gestión y con fondos específicos para obras. Además, seguimos acarreando la deuda histórica y también cientos de juicios que recaen sobre el municipio que nos hacen tambalear los pocos fondos que tenemos. Por suerte siempre he tenido el acompañamiento del gobernador Jorge Sapag, porque cuando necesito una diferencia para pagar los sueldos la plata está, pero después la devuelvo a través de los descuentos mensuales que tenemos.
¿Pero cómo hace para funcionar el municipio?
Estamos tratando de ampliar la base de contribuyentes. Tenemos 150 personas en condición de jubilarse. El ISSN me jubila dos o tres por mes, y entonces uno empieza a lograr cierta estabilidad sin llegar a la madurez económica. Cuando uno logra ampliar la base, cargar unos loteos nuevos, hacer una moratoria para mejorar ingresos, se licúan con los sueldos. Tenemos 1.050 empleados de planta permanente, 50 menos que cuando nosotros empezamos la gestión. En Cutral Co, por ejemplo, tienen 500 empleados, y Centenario 600, casi con la misma cantidad de población. Aclaro que no estoy en contra de los empleados. Esto es una cuestión de números.
¿Qué nivel tienen de pago de impuestos?
No llegamos al 30 por ciento de contribuyentes que pagan. Y brindamos el servicio a todos. Tenemos 4.000 situaciones irregulares de tomas. Igual arreglamos las calles, recolectamos la basura… Esta gente está ubicada en antiguas tomas y no paga nada. Queremos que con un impuesto retributivo social todos tengan que pagar un mínimo para hacer el mantenimiento del barrio. Es una situación compleja.
¿La relación con los gremios es buena?
Se fue mejorando. Igual estamos muy preocupados con lo que va a ocurrir este año. Nosotros tenemos un límite de lo que podemos ofrecer y seguramente ellos van a pedir más de ese límite. La realidad es que no vamos a tomar ninguna decisión que genere un endeudamiento que no vayamos a poder cumplir. Para lograr el cambio no alcanzan dos años, porque es un proceso de muchos años.
¿Se puede buscar alguna forma, a través de una ordenanza, de que nadie ingrese más empleados públicos por 10 años, por ejemplo?
Hay ordenanzas, pero nadie las cumple. Nosotros, por un compromiso con los vecinos, incorporamos sólo a dos personas que estaban trabajando. Pero no voy a incorporar a nadie más. Esto es una palabra dada. Así como nadie de mi familia está trabajando en la Municipalidad.
El otro día, cuando lo amenazaron de muerte, me pareció que usted lo tomaba como algo natural...
El cuero se va poniendo duro en lo personal. Pero con la familia uno tiene sensibilidad, obvio. Cuando van a amenazarte a tu señora y a tu hijo uno no sabe qué decisión va a tomar esa persona.
¿Se siente respaldado?
Sí. Hubo un repudio generalizado. Y nosotros a través del tiempo también comenzamos a tomar acciones. Hicimos denuncias y sumarios a quienes fueron violentos en la primera etapa de la gestión. Después esos mismos se acercan y te dicen que están arrepentidos.
La violencia parecía estar naturalizada por todos en la municipalidad…
Estaba generalizada. Por esta presión y violencia también se incorporó a muchos empleados. Pero nosotros hemos cortado con más del 90 por ciento de los vicios que existían. De ahora en más es un proceso de seguir con esta línea de acción. Es un proceso largo, pero vamos por un buen camino.
Si lograra mejorar la recaudación y achicar la planta con jubilaciones, ¿cuántos años tardaría en equilibrar las cuentas municipales?
Como mínimo, de seis a ocho años. Es muy grave lo que ocurre en Plottier. También nos complica la distribución espacial de la ciudad. Los kilómetros para mantener las calles son muy extensos, porque se aprobaron loteos a lo largo de cinco kilómetros. Hay barrios que quedaron muy lejos del centro y no se vieron beneficiados por esas obras. Hoy tenemos una Plottier de 15 kilometros de largo por 5 de ancho.
¿Piensa seguir un período más de gobierno?
Sí. Nuestro objetivo es continuar un período más para poder consolidar esta forma de gobierno. Hemos aprendido, aunque esto es un proceso y lleva tiempo lograrlo. Pero ahora sólo pienso en la gestión. Y estoy concentrado únicamente en eso.


Comentá la nota