Marisa Arias cree que la gestión de Jure carece de un proyecto.
Dice sentirse especialmente defraudada porque conoce al intendente Jure y esperaba que tuviese un proyecto y un equipo para gobernar la ciudad.
Pero simultáneamente, carga contra el bloque de concejales que representa al PJ, al que no ve como oposición.
Remarcando su pertenencia a uno de los sectores de un desgranado peronismo, anticipa que ese grupo ya está trabajando por la candidatura del actual ministro de Agricultura, Carlos Gutiérrez, para la intendencia de la ciudad en 2012.
-¿Hay internas dentro de la Casa de Gobierno?
-No. Dentro del Partido Justicialista han existido, existen y existirán. Pero no, en la Casa de Gobierno no.
-Se señala que hay varias personas que reciben remuneraciones sin realizar tareas.
-No, en absoluto. Cuando se creó esta secretaría hubo reacomodamientos. A mucha gente que estaba trabajando en Córdoba, pedí que la trasladaran a Río Cuarto porque nos hacía falta. Pero nadie cobra sin trabajar.
-Algunos usuarios le observan que no convoca a las afiliadas justicialistas a trabajar.
-En realidad sólo he convocado a trabajar a mi secretaria privada. El resto del equipo estaba en la administración pública provincial. Hay hombres y mujeres, yo no hago diferencias, no hago política desde el género.
Ni proyecto ni equipo
-¿Qué opina de la gestión del intendente Jure?
-En lo personal tenía más expectativas. Él había trabajado mucho tiempo para ser intendente, y por lo tanto creí que llegaba con un proyecto para la ciudad. La verdad es que después, cuando vi su accionar, me di cuenta que no existía tal proyecto, tal equipo formado para gobernar Río Cuarto.
-¿Por qué dice en lo personal?
-Con Juan no puedo separar y hacer un análisis solamente político, porque me une a él una relación personal. Hay otros políticos, de su gabinete, de quienes sólo puedo hablar de su gestión. Con él, porque conozco la calidad de ser humano que es, siento un compromiso mayor. Por lo tanto, su fracaso, aunque sea de otro partido, me duele más que si fuera otro radical.
-Al referirse a Jure, mucha gente separa su calidad humana de su gestión como intendente.
-Muchos problemas de nuestro país no tienen fundamento en la falta de recursos económicos, sino en la falta de recursos morales. Entonces en personas que quizás los tengan, uno tiene una expectativa más alta. Pero la verdad es que ha sido una desilusión.
-¿Qué opina sobra la disputa interna que se señala entre el intendente y el presidente del Concejo Deliberante, Eduardo Yuni?
-Es mucho más irresponsable la actitud de Yuni. Un presidente del Concejo, que es el número dos en el poder de la ciudad, no puede no acompañar al intendente. Y si hay diferencias, debe salvarlas puertas adentro. Como presidente del Concejo deja mucho que desear. En los temas importantes ha trabajado en contra de su propio gobierno. La controversia permanente en un mismo grupo, trae malos resultados en política. Y a las malas políticas las sufren los que menos tienen.
Oposición atomizada
-¿Está conforme con el rol que ha cumplido el PJ local como opositor a ese gobierno?
-No. Yo he sido concejal y sé que cada bloque tiene un perfil propio, marcado por el grupo y fundamentalmente por el presidente de bloque. Desde esa experiencia, muchas veces me dan ganas de estar en el Concejo y salir a indicarle a la gente que para el Justicialismo este gobierno es una vergüenza. Me gustaría que la oposición sea realmente el bloque justicialista y no el de la Coalición Cívica o el Fregen.
-Mencionó al presidente del bloque de Unión por Córdoba, Víctor Núñez. Semanas atrás, en este mismo espacio, él aseguró que los concejales nunca habían sido convocados por usted ni el ministro de Agricultura, Carlos Gutiérrez.
-Yo he sido compañera de bloque y tengo respeto por Núñez. Pero él también fue concejal cuando había otro gobernador y sabe cómo eran las relaciones con la Provincia, y cómo igual pudimos trabajar. Las veces que hablamos, siempre ha sido a propuesta mía.
-¿Por qué está dividido el peronismo local?
-No es sólo el PJ local, es todo el PJ en general. Porque nuestro movimiento es tan amplio que tenemos ideas que van de un extremo al otro. Lo importante es que podamos discutir los distintos puntos de vista puertas adentro, no a través de los medios. A muchos hoy uno no se los puede considerar compañeros. Hay algunos que cuando los escucho no siento que pertenezcan a nuestro movimiento.
-¿Habla de gente que actualmente ocupa cargos públicos?
-Gente que los ocupa y gente que no. Tenemos que luchar juntos como cordobeses y como gobierno justicialista. En las elecciones de junio hubo quienes no trabajaron por la propuesta del PJ. Eso es como trabajar en contra del Justicialismo. Pero no me asustan las diferencias. Sí asusta la obsecuencia.
-¿Qué opinión tiene del diputado Alberto Cantero?
-Tengo diferencias con él, fundamentalmente por nuestro rol de defensa de los cordobeses. Un legislador debe acompañar las políticas de su provincia, pero él no acompañó al gobierno de Córdoba, por lo tanto no acompañó a los cordobeses en la lucha. De todos modos, lo respeto y le reconozco muchísimas otras virtudes.
-Aunque todo el Pj esté fragmentado, en Río Cuarto ya parece que son demasiados los interesados en proyectarse a la intendencia.
-Muchos son proyectos personales, y ésa es una de las razones de esa atomización. Uno no puede pretender, en un partido político como el nuestro, llegar con una apetencia solamente personal. Yo pertenezco a un grupo político y quiero que el mejor hombre de ese grupo llegue. Pero fundamentalmente quiero que estemos todos de acuerdo en la propuesta de ciudad que queremos. Y es importante que esa persona tenga méritos probados en la gestión, en la defensa de los intereses de Río Cuarto. En lo personal no tengo la idea de ser intendente. Yo tengo para mí quién puede ser el intendente,. Y como grupo ya tenemos decidido que quien nos va a representar es Carlos Gutiérrez. Pero recién estamos dando los primeros pasos para el proyecto de ciudad que pretendemos.
El más interesado
-Si bien hubo acuerdo, poco tiempo atrás hubo cruces entre el ex gobernador De la Sota y Schiaretti. Incluso, usted dijo que parecía que el gobierno tenía más adversarios dentro del PJ que fuera.
-No me refería a De la Sota, sino a algunos peronistas. Pero nuestra historia es así. Cuando comencé a militar, me quejaba de esta permanente pelea interna. Entonces una dirigente me dijo: Los peronistas nos hemos perdonado todo, hasta matarnos entre nosotros. A mí ya no me asusta hablar de esta vocación de los compañeros de no acompañar en la gestión a quien llega. Algún día tendremos que cambiar eso.
-¿Superaron las diferencias?
-Una cosa es hablar de De la Sota, otra es hablar de quienes simpatizan con él y no comprenden acabadamente cuáles son las propuestas. El más interesado en que la gestión de Schiaretti sea buena, si pretende ser el próximo gobernador, es De la Sota. Esto está claro, aunque quizás algunos de ese grupo no lo entienden y lo obstaculizan. Si este gobierno fracasa, la gente entendería otro gobierno justicialista como la continuidad. Aquellos que son tan críticos tendrían que poner más esfuerzo para que nos vaya mejor.
El principio fundamental del peronismo
-El Presupuesto 2010, incluye una pauta de aumento salarial del 8.8% para los trabajadores estatales y mantiene la misma alícuota para el impuesto inmobiliario rural. Por ello, los gremios han reavivado sus críticas al Gobierno. Se preguntan qué clase de peronismo es aquel que traba una alianza con el campo, en desmedro de la masa laboral.
-No tenemos una alianza estratégica con el campo. El gobernador Schiaretti tiene una alianza con todos los cordobeses. Él ha comprendido que para los cordobeses la mejor defensa es potenciar aquello de lo que vivimos: las economías regionales. Y todas nuestras economías regionales tienen que ver con el trabajo del campo. Pensar que cuando se acompaña a la gente del campo se está defendiendo a los que tienen plata, los grandes estancieros, la Sociedad Rural, es pensar en una realidad que no es la actual, donde tenemos muchísimos pequeños y medianos productores que trabajan muy duro. Pensar así es equivocarse. Igual que se equivocan cuando critican porque entregamos subsidios para las industrias de maquinaria agrícola. Eso es no pensar en quienes pierden su trabajo. La base de equidad con la que se deciden estas cosas es el principio fundamental de cualquier peronista. Como peronistas debemos tener una actitud para cambiar esta historia.
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