"Para el hombre de hoy nada es suficiente aún cuando alcanza el éxito"

Cualquier planteo tiene una explicación profunda para Claudio Godoy. Este reconocido psicólogo, seguidor del psiquiatra y psicoanalista francés Jaques Lacan, tiene una capacidad particular para explicar las complejidades de la posmodernidad. Es claro, sencillo y cuenta con investigaciones realizadas que sustentan las respuestas a los interrogantes que se le plantean.

Godoy es miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana y días atrás llegó a Salta invitado por el Instituto Oscar Masotta, dedicado a la investigación y docencia del psicoanálisis.

El Tribuno dialogó con Godoy sobre algunos aspectos claves de la posmodernidad: el hombre hoy, la sexualidad y la identidad de género.

En una entrevista que le hicieron a Lacan en 1974 un periodista le preguntó cuál era el "mal" del hombre de esa época. Lacan respondió: la fatiga y la obsesión por alcanzar el éxito. Para usted, después de 40 años, ¿cuál es ese "mal"?

Desde nuestra perspectiva, se puede decir que lo que caracteriza a nuestra época es el discurso capitalista. Ese discurso genera hoy la ilusión de que lo que uno consume en el mercado soluciona la existencia del hombre. Entonces estamos supeditados a ese materialismo. Es decir, parecería que todo se solucionaría adquiriendo un objeto.

¿Y cuál es la percepción de una persona cuando no adquiere lo suficiente?

Se genera un efecto de fatiga, de angustia y eso porque no se entiende que los objetos caducan rápidamente. Todo el tiempo uno busca un objeto, "lo material", pero estos caducan.

¿Se puede decir que el hombre hoy vive una crisis en torno de ese problema?

Hay que diferenciar el efecto social que esto tiene con cómo lo vive un sujeto. La manera en que esa problemática impacta en cada uno de nosotros es distinta. No se puede generalizar. Sin embargo, todos vivimos bajo el peso de esa exigencia que nos lleva al consumo y a una dimensión donde prima el imperativo "consumir" y "gozar de los objetos".

Eso está ligado a la necesidad de éxito.

Sí, también porque la necesidad de éxito se transforma en una exigencia. Detrás del éxito, nunca nada es suficiente.

También le preguntaron a Lacan por qué la gente se analiza...

Atravesamos una época en la que el miedo y la demanda de seguridad tienen que ver con las crisis que rodean a los grandes postulados que regulan muchas cuestiones personales. Eso es importante de considerar porque las tradiciones o los postulados dan orientación a la existencia de los hombres. Por ejemplo, las tradiciones marcaron los roles de la sexualidad; cómo debía ser un padre, una madre, etcétera. Hoy cada vez es más difícil definir qué es un padre, qué es un hijo y cómo debe actuar cada uno.

¿Cuáles son los pro y los contra de vivir en una sociedad en la que la identidad de género autopercibida ya está legalizada?

Lo que vemos es que esto trae una modificación muy grande en el modo en que se entendían las posiciones sexuales. Se empieza a reconocer que hay una ruptura en el ser humano entre su identidad sexual y la naturaleza. Antes, la anatomía determinaba la identidad sexual. Hoy vemos que eso está roto y son las mismas leyes las que empiezan a reconocer esa ruptura. No creo que se trate ni de un avance ni de un retroceso.

¿Argentina está preparada para ese cambio?

No creo que en Argentina haya una resistencia en ese aspecto. Además, las leyes están, existen y se cumplen, como la de matrimonio igualitario.

¿Por qué en el interior el conservadurismo tiene mayor peso para aceptar las nuevas identidades?

En un reportaje Lacan explica que el psicoanálisis surgió en la época de Sigmund Freud cuando había una gran represión de lo sexual. Entonces, el psicoanálisis vendría a resolver eso. La periodista le planteó que ya no existe esa represión, por lo que no habría problemas. Pero Lacan contestó que por más que vivamos en una sociedad permisiva, el problema no está resuelto: la sexualidad para los seres hablantes.

¿Y por qué es un problema?

Es un problema porque la sexualidad no es natural. En los animales la sexualidad se rige por el instinto, es decir por patrones fijos de comportamiento que adoptan todos los de una misma especie. Lo mismo no podemos interpretar con los humanos. Hay algo problemático en éstos. Como no existe una relación fija entre los sexos aparece otro fenómeno.

¿Qué peso tienen los prejuicios en materia de identidad de género?

Argentina es una sociedad juzgadora pero no más que otras.

Dentro de poco se celebra en Sal ta un encuentro muy grande de mujeres que defienden el ejercicio de sus derechos. Por otro lado, un grupo conservador se opone a que se debatan temas que en el encuentro se plantearán, como el aborto. ¿Cómo se interpretan situaciones como estas hoy?

Es inevitable que se generen ciertos grupos que confrontan. Vivimos en un tiempo en que están en crisis ciertas tradiciones, lo que no implica que haya grupos muy arraigados a éstas. Igualmente, hay algo muy humano en eso de la conformación de grupo. Hay una fragmentación en múltiples identidades. Cada grupo reclama y eso no es malo.

¿Creé que generará dificultades en los niños entender las diferentes identidades que hoy existen?

No lo veo como algo complejo ni problemático. Los chicos asimilan mucho más este tipo de cuestiones. Hay que transmitirles que hay diferentes identidades. El rol de cada familia en esto es importante porque los chicos aprenden mucho de la transmisión parental.

(N. de la R.: El Instituto Oscar Masotta, que depende de la Escuela de Orientación Lacaniana, es un centro para la investigación y docencia del psicoanálisis. Tiene sedes de investigación en 14 localidades del interior del país, entre ellas, Salta (se ubica en la calle Santiago del Estero 360), Bariloche, Jujuy, Corrientes y Tucumán. Entre las metodologías de trabajo que se emplean se destacan el estudio de textos y de casos clínicos. En Salta, la sede alcanzó un notable crecimiento durante los últimos años).

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