Llegó a Santiago para la toma de posesión del nuevo obispo de la diócesis de Añatuya, Mons. José Melitón Chávez, que se realizará hoy. Habló sobre el narcotráfico, el nuevo gobierno, entre otros temas.
Luego de realizar visitas de cortesía en la "Madre de Ciudades", junto al obispo de la Diócesis de Santiago del Estero,-Mons. Vicente Bokalic, Mons. Tscherrig dialogó en exclusiva con EL LIBERAL y manifestó su preocupación por la problemática del narcotráfico, en adhesión al documento difundido por los obispos argentinos recientemente.
El nuncio papal se refirió expresamente a este flagelo, en los que tantos jóvenes están inmiscuidos.
"El desafío es buscar y controlar el narcotráfico, tener afuera a los jóvenes, porque los que sufren más son ellos, que muchas veces están indefensos. Evidentemente son los primeros que están expuestos", expresó monseñor Tscherrig.
Además, sostuvo que "esto afecta no solamente a los jóvenes, sino también al entorno de la familia".
"Como sabemos, para una familia tener chicos que son adictos a las drogas, cualquiera sea -como el alcohol u otras-, es un desastre, una calamidad", remarcó.
Asimismo, el nuncio apostólico reconoció que "como sociedad, del lado de la Iglesia, tenemos una muy profunda preocupación, sobre la cuestión de las drogas y del narcotráfico, que está aumentando en todo el país".
"Por eso, los obispos han expresado su preocupación varias veces, recientemente al inicio de esta semana en un documento, de la comisión ejecutiva en nombre de toda la conferencia", añadió en relación con el acuerdo que difunfieron los prelados argentinos esta semana.
En defensa de la vida
Si bien el tráfico de drogas es uno de los flagelos que más preocupa a la Iglesia argentina, existen otras problemáticas en las que las diócesis están trabajando para combatirlas y unir a las familias.
Respecto de las decisiones y hechos que amenazan la vida en la actualidad -como el aborto, eutanasia, suicidios, etc.-, Mons. Emil Paul Tscherrig sostuvo que "la Iglesia está defendiendo la vida desde el nacimiento hasta la muerte".
"Debemos cuidar la propia vida y la de los que son afectos a problemas de drogas, a los enfermos, a los que son minusválidos. La Iglesia siempre se ha interesado y cuidado la vida en general", dijo fervientemente.
De igual manera, resaltó que "la vida es preciosa, cada persona tiene dignidad, es irrepetible, única. Cada persona tiene misión en su propia vida".
Además, en representación de la Iglesia, comentó que "nosotros lo que buscamos a través del sistema de educación que tenemos -como Cáritas, las universidades- es promover la dignidad de la persona, que como tal sea respetada, por sí mismo y por los de afuera".

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