A 15 horas del cierre de los comicios, y con las páginas oficiales de internet de la provincia aún sin publicar ningún tipo de resultados -aparecieron recién pasado el mediodía-, la mirada de los medios nacionales seguía concentrada ayer en territorio chubutense, donde las dos fuerzas antagónicas del peronismo registran un empate técnico. Más aún, desde el sector “K” se habló abiertamente de “fraude” y se estudia la estrategia de cara a una posible presentación ante la Justicia Electoral.
Mientras todo el país continuaba ayer tildando de “escandalosa” la elección en Chubut, sobre todo por la falta de transparencia a la hora de difundir los números, Carlos Eliceche ofreció desde Puerto Madryn una conferencia de prensa de llegada nacional, junto al subsecretario de Pesca, Norberto Yauhar, en la que volcaron los principales ejes en que cabalgan las sospechas.
El Frente para la Victoria instruyó ayer a sus apoderados para que soliciten formalmente que el recuento de votos se dé urna por urna, según señaló Yauhar. “Que se constaten sobres y votos emitidos y que sirva también como prueba el acta de conformación de los fiscales de los partidos políticos” especificó, al explicar que las actas refrendarán el conteo de otras fuerzas que también notan diferencias en los datos finales del escrutinio.
Para el funcionario nacional, el dato claro y contundente es que en una elección preparada con seis meses de antelación y con un gobernador que días antes aseguró que los resultados estarían publicados cerca de las 20 del domingo, la realidad marcó que pasadas las 23:30 todavía no se habían cargado el 66% de los votos.
“Nos entregaban la información con cuentagotas; al periodismo no se les entregaban los datos discriminados por localidad sino a nivel global”, expuso, marcando sólo algunos de los aspectos en que se basan no ya las dudas, sino las contradicciones entre las actas y resultados de los fiscales del FPV y los oficiales.
MANIPULACION DE DATOS
“Hubo ex profeso una manipulación absolutamente desmedida de la información por parte del Tribunal Provincial” sentenció Yauhar, agregando que mientras el secretario electoral había planteado que cerca de las 23 se disponía de los 250 telegramas finales ya ingresados, no obstante podía notarse una “selección” de los datos que se iban cargando, “priorizando las localidades donde el Peronismo Federal había triunfado”.
También relató que cerca de la medianoche se solicitó la información relativa a 220 mesas que restaban cargar, y se les dijo que estas pertenecían a Comodoro Rivadavia cuando el informe aludía a 130 mesas de la urbe petrolera, y que las restantes correspondían a Madryn, Trelew, Rawson y el interior provincial.
Tras ello, alegó importantes diferencias entre los datos del FPV y los oficiales, sobre los que Yauhar subrayó podría revertirse la estrecha ventaja de 1.500 votos que la Junta Electoral adjudica a Martín Buzzi.
Carlos Eliceche también fundó sus dudas en torno al escrutinio. Marcó en primer lugar la cantidad de votos impugnados y recurridos en Chubut -las cifras extraoficiales los sitúan cercanos a los 4.000–, cuando aún restaba arquear 15 mesas que permanecían sin abrir.
“Nos parece una aberración que no se hayan terminado de abrir ayer (por el domingo) toda las mesas” acentuó, junto al hecho de que se desconocen los motivos o la decisión a las que respondió tal omisión, y que aun así, el Peronismo Federal se adjudicó el triunfo.
También resaltó la negativa a ejercer el voto a los policías afectados a los comicios, y subrayó que en esta elección debe hablarse de “fraude, clarito”.
Señaló entonces que “está bajo sospecha algo que para nosotros es muy importante: el resultado de un acto electoral en el que participaron miles de chubutenses” y que no podría haber un hecho más grave que ese.
Añadió que el denominado “Modelo Chubut es un fracaso”, y que ello quedó a la vista cuando no se tuvo la previsibilidad de tener un sistema informático que le transparente a los habitantes lo que sucede momento a momento con los comicios.



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