Los científicos Marcelo Conti y Elías Matta disertaron anoche en el Centro de Defensa Comercial. Con críticas hacia la pastera UPM-Botnia, a la Corte Internacional de La Haya, a los gobiernos de ambos países y a la propia Comisión
“Botnia es una de las tres plantas más grandes del mundo en su tipo, por lo tanto es el gran contaminador sobre la baja cuenca del río Uruguay. No importa lo que se diga, no importa lo que se escriba, no hay nada que se asemeje a Botnia en cuanto a emisiones”, aseveró Elías Matta, quien es ingeniero químico, profesor titular en la Universidad Nacional del Litoral, integra el CONICET en la provincia de Santa Fe y lleva más de 30 años trabajando en cuestiones referidas a las fábricas de pasta de celulosa.
Por su parte, Marcelo Conti, quien es profesor de la Universidad de "La Sapienza" de Roma y uno de los científicos mundialmente reconocido en materia de cuidado de Medio Ambiente y contaminación, deslizó a modo de conclusión que “el fallo de la Corte es discutible (…) no es terminante y mucho menos definitivo. El fallo se puede impugnar”.
Respecto al tema de la pastera UPM (ex Botnia) las opiniones más duras vertidas por los especialistas tuvieron que ver con el hecho de que “Uruguay ocultó información a la Corte Internacional de Justicia, lo cual no justifica a la Corte pero implica quitarle elementos de juicio para poder fallar”, señaló Elías Matta y añadió que “Uruguay continuó ocultando información del proyecto y de la operación de la planta hasta el día de la fecha”.
Respecto a la Corte y a la presentación argentina destacó el excelente papel realizado en la parte jurídica pero “cuando se habla de los aspectos sustantivos, es decir la protección y la no contaminación del río, Argentina no eligió correctamente el eje principal de su argumentación, debió enfatizar los hechos conocidos e irrefutables. En primer lugar, el hecho de poner en riesgo serio, crónico y agudo a más de 200 mil personas en la región”.
Finalmente, Marcelo Conti se dirigió a quienes toman decisiones a nivel local y a los vecinos: “Es necesario aumentar nuestra percepción del riesgo. Uruguay reconoció que la planta estaba diluyendo efluentes, pero la gravedad de este hecho no ha sido contestada por la Argentina (…) Es necesario que nos demos cuenta de lo que seriamente está sucedió. Y lo que lamentablemente los representantes nuestros de la CARU no han hecho, o por negligencia o por complicidad… a ustedes la respuesta”.
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