Para la CNEA el reactor nuclear CAREM “es seguro”

El reactor CAREM (por Central Argentina de Elementos Modulares) es un proyecto de central nuclear de baja potencia (25 MW eléctricos) concebida con un diseño innovador, llamado de última generación.
Las posibles aplicaciones de una central de este tipo son variadas y comprenden desde el suministro de energía en regiones aisladas a un costo razonable, provisión de energía para desalinización de agua de mar, hasta su utilización como laboratorio de investigación y de entrenamiento para operadores de grandes centrales nucleares, entre otras.

Ventajas

Las ventajas técnicas y económicas que se obtienen en el diseño CAREM respecto del tradicional son las siguientes:

* Debido a la ausencia de tuberías de gran diámetro en el circuito primario, no es posible un accidente del tipo pérdida de refrigerante provocado por la rotura de una de tales cañerías.

* El calor de decaimiento (el calor remanente generado aún después de que el reactor es apagado) se transfiere a los generadores de vapor por circulación natural, es decir, sin la necesidad de bombas y por consiguiente sin posibilidad de fallas.

Seguridad

El incremento en la seguridad se logra sin aumentar el costo de la generación de energía. A pesar de que el uso de sistemas inherentemente seguros y/o pasivos implica que algunos componentes deban ser de mayor tamaño, el número de válvulas y bombas se reduce, como así también los requerimientos de cableado, entubado e instrumentación. La cantidad necesaria de componentes de seguridad también se reduce. Como resultado, se logra una central nuclear cuyos costos de generación de energía eléctrica son tales que puede competir de igual a igual contra otras fuentes de producción de energía en un área anteriormente cerrada a la energía nuclear: la de la generación de baja potencia.

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