El diputado nacional José Cano advirtió que la refinanciación de la deuda pública, acordada entre la Nación y las provincias, generará mayor dependencia política hacia la administración central.
“Este año, los gobernadores deberán informar trimestralmente acerca de la evolución de las finanzas públicas. Ahora es explícito: si no se arrodillan, no hay año de gracia, adiós refinanciación de deuda”, aseveró.
En el caso particular de Tucumán, el referente del Acuerdo Cívico consignó que podrán reprogramar vencimientos de $3.109 millones en 200 cuotas mensuales y consecutivas, a cambio de ceder $ 477 millones de ATN que son adeudados por la Nación.
“Es preocupante el panorama de las cuentas públicas, no es solo un tema financiero. La provincias debe acordar con los gremios los incrementos y pagar los sueldos, y esto tiene un impacto social y económico. La expectativa para este año es alarmante en términos de lo que impacta la discusión salarial, rubro que se lleva entre el 60% y el 90% de todo el gasto. Provincias desfinanciadas y con malos funcionarios implican una pobre prestación de los servicios esenciales para la vida diaria”, insistió.
Cano lamentó que el acuerdo firmado por José Alperovich y otros gobernadores con la Nación sea vendido por las usinas oficiales como una buena noticia. Revela, dijo, el crítico cuadro financiero del país y de las administraciones provinciales tras una década de gestión kirchnerista.
“El Presupuesto Nacional 2014, es de $1 billón. El Poder Ejecutivo Nacional no puede ajustar los gastos corrientes por las paritarias y la inflación. Tampoco puede retocar los subsidios porque se produciría un caos aún mayor en los servicios públicos. Entonces, la decisión es achicar las asignaciones a las partidas de obras públicas y las transferencias discrecionales a las provincias. Ya Tucumán declinó $ 477 millones de ATN. No hay nada que festejar”, explicó.
Según el parlamentario opositor, la situación financiera de Tucumán podría ser diferente si el gobernador dejara de aceptar mansamente las políticas nacionales.
“Alperovich es un vasallo que no reclamó la coparticipación del Impuesto al Cheque como planteamos desde la oposición desde hace años. En más de una década las provincias han resignado más de $90.000 millones y, de haber contado con esos recursos, Tucumán hubiera tenido asegurados el 80% de su financiamiento anual. En otras palabras, no hubiera necesitado endeudarse y volver a refinanciar sus pasivos”, recalcó.
Para explicar su posición, Cano recordó que Tucumán perdió de coparticipar desde el año 2001 la suma de $4.446,00 millones, $1.337 millones más que los que hoy refinancia el poder central ($3.109), esto sin contar la sesión de los $477 millones de los ATN.
“Si sólo se hubiera mantenido vigente el proyecto de mi autoría, vetado hace dos años por la presidente, hoy la provincia podría estar recibiendo casi $1.300 millones. Con dos años de estos recursos más lo cedido de ATN, cancelamos la deuda con la Nación. El manejo irresponsable de las cuentas públicas durante una década hoy comienza a hacer agua por todos los frentes”, concluyó.


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