ARGENTINOS 1 - ESTUDIANTES 0: El Bicho de Borghi borró a Estudiantes, el puntero al que muchos le pedían a Maradona que tomara de ejemplo. En La Paternal sueñan.
A ver, que se entienda: el Pincha, al que muchos sugerían que represente al fútbol argentino en las erráticas Eliminatorias y de hecho tiene exponentes convocados (Verón, Enzo Pérez, Braña y Boselli por Maradona y Juan Manuel Díaz por Uruguay), para nada perdió sus pergaminos con esta caída en La Paternal. Pero el equipo que se caracteriza por el conocimiento mutuo, por dormir los partidos y aplastar a los rivales, sintió el rigor de un Argentinos que lució más por hacerse fuerte en la marca que por pasajes de buen fútbol. Que los tuvo, con los firuletes de Hauche (por algo le dicen Demonio), algunas corridas de Sosa, el aporte de los volantes... Y lástima que Raymonda no termina de arrancar... Pero que ganó por la mínima por fallas en la definición y por la buena ubicación del arquero debutante Taborda (entró por Albil, lesionado).
Todo lo contrario le pasó a Estudiantes. Le costó dejar a un hombre mano a mano con Torrico. Cuando manejó la pelota (en especial, la primera media hora) no encontró las formas. Ni los espacios para hacer su juego. Y se quedó sin ideas ante un esquema de asfixia, aprovechando la cancha chica. Entre Canuto, Caruzzo y Scotti se encargaron de tomar a Boselli y a Salgueiro: tres marcadores para dos atacantes; sobraba uno en una defensa que no puede enfrentar íntegra a Perú porque Scotti se va a Ecuador a jugar con la Celeste. Y en el medio la lucha fue hombre a hombre: por afuera, Domínguez con Pérez y Prósperi con Benítez. Y por el centro, Ortigoza con Braña y Mercier con Verón. En el primer duelo, el volante de la selección paraguaya le ganó al citado por Diego. Y en la lucha de pelados, si la Bruja va a jugar así cuando Maradona lo ponga, mejor que Diego llame a Mercier. El ídolo de Estudiantes, el equilibrio del equipo junto con el Chapu, jugó su peor partido local en mucho tiempo. Aunque son varios los pinchas que jugaron su peor partido local en mucho tiempo.
Mercier, no llamado para ningún representativo nacional, bien podría estarlo, teniendo en cuenta lo esquizofrénicas que son las convocatorias. Y desde ese doble 5, el Bicho empezó a ganar el partido. Así, en el mismo reducto en el que firmó su acta de defunción en Independiente (enfrentando a Huracán), Claudio Borghi -esta vez sin tanto lirismo- logró que todos hablen de su Argentinos. Y que el triunfo haya sido apenas 1-0, con un gol que hasta la tecnología lo hace dudoso (ay, Desábato, el achique...), no empaña lo bien que está haciendo las cosas. De Selección.
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