Lejos de poner paños fríos, la intendenta interina se sumó a las críticas por el modo en que se hizo el traslado de la villa. En la otra vereda, insisten: "si hay problemas sociales el responsable es el Municipio"
Lo hizo apenas terminó su encuentro con los concejales justicialistas en el Palacio de Mójica cuando aseguró que la relocalización que se concretó dos años y medio atrás, "falló y yo creo que la culpa la tuvo la Provincia".
En sintonía con lo que esta semana había sostenido el subsecretario de Promoción Social, Gonzalo Parodi, dijo que fue errada la decisión de la gobernación de regalarles las viviendas porque por ese motivo los vecinos nunca las hicieron suyas.
Consultada por PUNTAL por el encontranazo entre Parodi y referentes de la oposición, Aliberto dijo que la respuesta de la Provincia había sido exagerada al cargar todas las responsabilidades en el Municipio, pero a continuación la concejala alonsista hizo exactamente lo mismo con la Provincia: "Tuvimos un gobernador que el día de la entrega de las llaves les dijo a estos ciudadanos que les regalaba la casa, pero ese traslado tenía que venir con todo un trabajo social de la Provincia que no fue profundo, no fue claro y en definitiva nunca se llevó a cabo. Por eso tenemos los problemas que hoy tenemos", opinó.
Pese al paso del tiempo, en el barrio Ciudad Nueva siguen oyéndose voces de lamento por el desarraigo, y por el contraste entre el habitat donde conviven hoy, alejados del resto, sin sombra, sin la presencia del río y el que dejaron. Eso, aseguró el propio subsecretario de Promoción Social, provocó el deceso de algunos ancianos que nunca se adaptaron y causó un incremento en la violencia y las adicciones entre los jóvenes.
"La adaptación no se ha dado en tiempo y forma como se hubiese esperado. Va a llevar un tiempo para que los vecinos se acostumbren a las viviendas que tienen y al pavimento, mientras tanto el acompañamiento del Municipio siempre ha estado presente", aseguró.
Lejos de ponerles paños fríos a la polémica, Aliberto insistió en que el ex gobernador José Manuel de la Sota les impuso a los vecinos hasta el nombre del barrio: "Lo tildó de Ciudad Nueva cuando eran los propios vecinos quienes debieron colocarles el nombre: evidentemente ellos hoy no se sienten en una Ciudad Nueva", dijo.
Agregó que durante su interinato al frente de la intendencia, se entrevistó con la presidenta del club Municipal, Silvia Frega, quien le planteó su preocupación porque el club se empezó a quedar sin chicos después del traslado de Santa Teodora y Santa Rosa.
"Muchos de los niños que practicaban fútbol ahí dejaron de ir por lo lejos que están", se lamentó.
En la otra vereda, el concejal justicialista Guillermo Natali, invocó su pasado al frente de Promoción Social, durante la gestión de Cantero, y recordó que en ese cargo le había tocado estar al frente de otro traslado -el de La Colmena-, "por lo tanto tengo muy claro que lo que hace la Provincia en estos casos es financiar la construcción de las viviendas y todo lo que tiene que ver con la cuestión social de todo este proceso corre por cuenta del municipio, es decir, el antes y el después de la relocalización. Si hay problemas sociales derivados de la relocalización es de absoluta responsabilidad de los funcionarios del área social de la Municipalidad de Río Cuarto", recalcó y volvió a insistir en que casi todos los funcionarios que hoy se desempeñan en Promoción Social "son los mismos que estaban en la gestión anterior".
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