Tras la suspensión del arribo de un crucero de lujo alemán de la naviera Aida Cruiser porque la empresa contratista consideró que el puerto local “no presentaba las condiciones técnicas” adecuadas, el concejal radical Nicolás Maiorano sostuvo que el episodio demostró que “una cosa es el anuncio y otra, la realidad” y aseveró: “Podemos ser un puerto de amarras para un barco que pase circunstancialmente por el frente costero pero, de ahí a ser un puerto de cruceros, nos faltan varios kilómetros”.
Además, recordó que “anteriormente otro buque tuvo que salir con la mitad de la carga porque no daba el calado del puerto para poder salir”.
“Acá es donde vemos que una cosa son los anuncios, toda esa pompa que se pone a la obra que intentan hacer el Gobernador y el Intendente, pero después, cuando vamos a los hechos, la realidad es otra: Mar del Plata, más allá del esfuerzo que se pueda hacer para participar en ferias internacionales de turismo, no tiene la capacidad técnica para que esta clase de buques, algo que puede tener pero tienen que anunciar menos y trabajar más”, enfatizó.
Y puntualizó: “Podemos ser un puerto de amarras de un barco que pase circunstancialmente por el frente costero pero, de ahí a ser un puerto de cruceros, nos faltan varios kilómetros”.

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