El Papa saludó a los musulmanes y pidió promover el respeto mutuo

El Papa saludó a los musulmanes y pidió promover el respeto mutuo
Lo hizo en el Angelus de ayer, en un mensaje de buenos deseos tras el fin del Ramadán, el mes sagrado del islam.
El Papa Francisco expresó su deseo de que los cristianos y los musulmanes se comprometan a promover el “respeto mutuo”, sobre todo a través de la educación de las generaciones más jóvenes. Lo hizo ayer durante el rezo del Angelus dominical desde el balcón del Palacio Apostólico en la Plaza San Pedro.

“Querría dedicar un saludo a los musulmanes del mundo entero, a nuestros hermanos, que hace poco han celebrado la conclusión del mes de Ramadán, dedicado particularmente al ayuno, al rezo y a la limosna”, dijo en su discurso Francisco.

En una soleada mañana en el Vaticano, el Papa le dedicó su aparición pública a tender puentes con las religiones islámicas, como antes lo había hecho con los judíos.

“Como escribí en mi mensaje para esa circunstancia, deseo que los cristianos y los musulmanes se comprometan a promover el respeto mutuo, especialmente a través de la educación de las nuevas generaciones”, agregó Francisco, que redactó él mismo el mensaje de buenos deseos tras el Ramadán, en vez del Consejo Pontificio para el Diálogo, como es la tradición.

“Este año, el primero de mi Pontificado, he decidido hacer este mensaje en persona y enviarlo a ustedes, queridos amigos, como una expresión de aprecio y amistad para todos los musulmanes, especialmente a aquellos que son líderes religiosos”, remarcó el Papa argentino.

“Como todos ustedes saben, cuando los cardenales me eligieron Obispo de Roma y Pastor Universal de la Iglesia Católica, elegí el nombre de Francisco, un santo famoso que amaba a Dios y todo ser humano profundamente”. De esa manera quiso dar un mensaje de amplitud, cercanía. Y marcar “más la gran importancia del diálogo y la cooperación entre los creyentes” y “la necesidad de entender que se puede mejorar”.

“En cuanto al respeto mutuo en las relaciones interreligiosas, especialmente entre cristianos y musulmanes, estamos llamados a respetar la religión del otro, sus enseñanzas, sus símbolos, sus valores. Se debe respeto especial a los líderes religiosos y los lugares de culto. ¡Qué dolorosos son los ataques a unos u otros!”, señaló.

Luego, delante de miles de fieles, el pontífice habló del deseo de encontrar a Dios, cuyo amor, dijo, es “el verdadero tesoro del hombre, el que da sentido a las pequeñas cosas del día a día”. “Probemos a preguntarnos: ¿Dónde está mi tesoro?. ¿Cuál es para mí la realidad más importante, más preciada, la realidad que atrae mi corazón como un imán?. ¿Puedo decir qué es el amor de Dios? Alguno puede decirme: padre, yo soy alguien que trabaja, que tiene familia. Para mí la realidad más importante es la de sacar adelante mi familia, el trabajo”, comentó el Papa.

“Por supuesto, es verdad, es importante -agregó-, pero, ¿cuál es la fuerza que mantiene unida la familia? Es precisamente el amor de Dios el que da sentido a los pequeños compromisos diarios y el que ayuda a afrontar las grandes pruebas. Este es el verdadero tesoro del hombre. Y el amor de Dios no es algo vago. El amor de Dios tiene nombre y cara: Jesucristo”.

Para Francisco, el amor de Dios se manifiesta en Jesús, y afirmó: “Porque no podemos amar al aire, sino que amamos a las personas”, y “da valor y belleza a todo lo demás: a la familia, al trabajo, al estudio, a la amistad, al arte y a toda actividad humana”. Asimismo da sentido, dijo, “a las experiencias negativas, porque nos permite ir más allá, no permanecer prisioneros del mal, sino que nos hace pasar adelante, nos abre siempre a la esperanza, al horizonte final de nuestro peregrinaje. Así también los esfuerzos y las caídas encuentran un sentido”.

Francisco recordó además que el próximo jueves se celebra la festividad de la Asunción de la Virgen María, ocasión en la que irá a la localidad de Castel Gandolfo, a 30 kilómetros al sur de Roma, para oficiar una misa.

Ayer también se hicieron notar en el Vaticano miembros del comité contra la instalación de un nuevo vertedero de Roma en Falcognana, al sur de la ciudad. Los manifestantes colocaron pancartas con lemas como “Papa Francisco, ayuda” o “Estrago para el Amor Divino”, en referencia al santuario próximo a los terrenos que acogerán el nuevo vertedero romano, contra el que también protestan los religiosos del lugar.

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