El 22 de diciembre de 1994, el Papa Francisco I, en aquel momento, Cardenal Jorge Mario Bergoglio, arribó a nuestra ciudad en oportunidad del fallecimiento de la Hermana Piedad, con quien mantenía un vínculo muy cercano.
Por otro lado, Karina Barrionuevo, actual catequista y ayudante de clases prácticas del colegio, explicó 'en ese momento la Hermana Piedad había estado internada en un Hospital de La Plata y cuando falleció la trajeron a Chivilcoy porque ella siempre había querido que su cuerpo descanse aquí y quién nos trajo las disposiciones que la Hermana Piedad había dejado antes de morir fue Monseñor Bergoglio, ya que era su confesor'.
Luego añadió, 'Piedad tenía una relación muy cercana con él, desde hacía muchos años, tanto que él decía que era la madrina'.
Más adelante, Médice expresó 'el 5 de noviembre de 1993, en oportunidad en que la Hermana Piedad recibió el premio denominado 'Distinción del Divino Maestro', otorgado por el Consejo Superior de Educación Católica, le fue entregado por Monseñor Bergoglio'. Además, agregó Barrionuevo, 'él dio un pequeño discurso dando una reseña de la vida de Piedad y los motivos por los que se le entregaba ese premio'.
Por otro lado, manifestó Médice: 'la relación era muy importante y Bergoglio la consideraba como la madrina de su vocación, porque Piedad siempre rezaba mucho por los sacerdotes y propiciaba la oración por la perseverancia, fidelidad y santidad de los sacerdotes. Entonces, ella lo acompañaba mucho en su sacerdocio'.
Asimismo, agregó 'la Hermana Piedad nos alimentó el afecto hacia Monseñor Bergoglio y fue muy emocionante su designación como Papa'. Y concluyó 'Bergoglio acompañó a Piedad hasta el final, era muy fuerte el afecto entre ellos'

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