El Papa ya es un emblema de sencillez para una Italia en crisis

El Papa ya es un emblema de sencillez para una Italia en crisis
Por Julio Algañaraz

Con una clase política desprestigiada, los italianos se sienten contenidos por Francisco.

El llamado “efecto Bergoglio” está revolucionando a Italia y al catolicismo peninsular, que comienza a vivir una nueva primavera desde una perspectiva espiritual distinta, popular, fraterna, solidaria. Recién el sábado Francisco cumplirá un mes desde que fue elegido, pero su figura de ser “el Papa uno de nosotros”, “el Papa que nos hacía falta”, se ha convertido en un emblema en medio del desastre de la peor crisis política, económica y social que vive la península desde que los italianos emergieron de las ruinas del fascismo.

Los datos oficiales confirman que otro millón de personas perdieron sus empleos en 2012, que todos los días se recortan más beneficios sociales con resultados dramáticos para los más viejos y los más pobres, que comercios y empresas cierran por miles, mientras aumentan los suicidios: un matrimonio y un pariente de clase media que no tenían ya para pagarse el alquiler y la comida pusieron fin a sus vidas hace cinco días, causando un “shock” nacional y protestas en cadena.

Los políticos de la casta están cada vez más desprestigiados. No se logra formar un gobierno un mes y medio después de las elecciones anticipadas. El contraste con la “avalancha Francisco” resulta impresionante. Su mensaje de tolerancia (“quién ama comprende”, “Dios tiene paciencia, espera y no abandona”) ha hecho impacto inmediato en la gente común, entre los intelectuales y hasta en los no creyentes, que proclaman una unánime simpatía hacia el Papa.

Sólo los tradicionalistas y un sector de “ratzingerianos” aluden a un “efecto mediático”. El vaticanista Andrea Tornielli, de La Stampa, que supo ser un “ratzingeriano” de fierro, destaca emocionado cómo cientos de miles de católicos atiborran los confesionarios impresionados por las palabras de Francisco de que “Dios no se cansa de perdonar”. “Creo que todos debemos tratar de mirar desde otra perspectiva el comienzo de este pontificado”, escribió en su blog.

Los críticos ultras no digieren la sobriedad que rechaza los oropeles tradicionales del sucesor de Benedicto, explica Vatican insider, que refiere las declaraciones de párrocos y sacerdotes asombrados por la invasión que está llenando las iglesias de toda Italia de fieles entusiasmados y en crisis espiritual positiva por los palabras de Bergoglio sobre la misericordia y el perdón. “Como dice Francisco hay que dejarse tocar por la misericordia de Dios”, dijo un parroquiano al padre Paolo Padrini, en la provincia de Alejandría, Piamonte. Otros feligreses destacan que “Francisco esta habituado a ocuparse de los pobres”. El párroco Alfonso Boscolo, de la provincia de Venecia, contó a Vatican insider que una señora le explicó que su marido no creyente está organizando un viaje a Roma “para ver y escuchar” al Papa argentino.

Un parroquiano dijo al padre Alesio Geretti que “vengo a confesarme porque me manda Francisco, que me ha tocado el corazón cuando habló de la misericordia”. El cura explicó que muchos jóvenes piden confesarse tras escuchar los valores profundos explicados por el Papa argentino.

Francisco entusiasma y “abre los corazones”. Creyentes no practicantes han pedido confesarse. En medio del desierto de la política, en un momento de crisis tan dramático, la “nueva” Iglesia se ha convertido en el único refugio. Los centros de asistencia a los pobres están recibiendo muchas donaciones y se presentan “hombres y mujeres de buena voluntad”, incluso no católicos y no creyentes, El rostro de la pobreza está cambiando en Italia. Antes su cara más desesperada era monopolio de los inmigrantes, poco queridos y despreciados por los locales. Ahora ese rostro se ha italianizado: cada vez hay más familias que no llegan ni a la semana próxima. La situación está tan mal que hasta el médico Gino Strada, un gran candidato al Premio Nobel de la Paz, fundador de “Emergency”, que asiste a las víctimas de las guerras en Irak y Afganistán con hospitales de campo y médicos voluntarios, anunció ayer que se instalará en Italia para contribuir a luchar contra los flagelos que castigan a sus compatriotas.

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