El Papa y sus 8 asesores analizan reformas radicales en la Iglesia

El Papa y sus 8 asesores analizan reformas radicales en la Iglesia
Francisco y consejeros de todos los continentes buscan una nueva constitución apostólica.
El Papa y sus ocho cardenales consejeros de los cinco continentes, el “C8”, que deliberan aquí hasta mañana, están de acuerdo en que “hay que ir en profundidad”, “no hacer mejoramientos marginales” y escribir por entero una nueva constitución apostólica sobre la Curia Romana, el gobierno central de la Iglesia.

La actual, “Pastor Bonus”, fue hecha durante el papado de Juan Pablo II. Ayer anunció la novedad el portavoz de la Santa Sede, el padre Lombardi. Las “reformas radicales” y la reorganización a fondo del gobierno central de la Iglesia, teatro de serios escándalos y luchas de facciones durante el pontificado del hoy emérito pontífice Benedicto XVI, han llevado a Francisco y a su cúpula de asesores del “C8”, primer experimento de colegialidad del Papa argentino, a afrontar en forma global los cambios en profundidad de las estructuras de la Curia Romana.

Los ocho cardenales representan a los cinco continentes en los que está presente la Iglesia. Ellos y otros purpurados fueron el núcleo portante de la necesidad de construir “una nueva Iglesia” y que Jorge Bergoglio sea el encargado de llevar adelante el proceso. Así fue como el argentino se convirtió en Francisco con el voto de la gran mayoría del Cónclave que lo eligió el 13 de marzo.

El coordinador es el hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga. Los otros cardenales son Giuseppe Bertello, Francisco Javier Errázuriz Ossa, Oswald Gracias, Reinhard Marx, Laurante Mosengwo Pasinyua, Sean Patrick O’Mailley y George Pelle. Secretario del “C8”, como lo llaman, es el obispo de Albano, monseñor Marcello Semeraro.

Ayer el grupo concelebró la misa diaria de las 7 con el Papa en la Casa de Santa Marta, el hotel interno del Vaticano, donde se aloja Francisco, y después deliberó durante la jornada en un salón adyacente.

Se trata de la segunda reunión plenaria del “C8” con Francisco. La primera fue del 1 al 3 de octubre, en la que se consideraron los contenidos de los próximos dos Sínodos Mundiales de Obispos, que tendrán como tema la familia y que se celebrarán en octubre de 2014 y en 2015. El segundo servirá para establecer las líneas operativas.

Ayer los ocho cardenales y el Papa argentino reflexionaron acerca de los dicasterios de la Curia, que son las prefecturas o “ministerios”. En el centro están las reformas a la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos.

La revisión en profundidad de la Curia Romana apunta en tres direcciones. En primer lugar, u na actitud más permeable en el Vaticano de las iniciativas que llegan a Roma desde las Iglesias locales. En segundo término, una mayor racionalización de las estructuras del gobierno central, y en tercer lugar una reflexión de la filosofía y nueva organización del mismo Estado vaticano.

El papel del Secretario de Estado, que es el “primer ministro” del Papa y el jefe operativo de la Curia, cambiará tras la mala experiencia de la supercentralización que se vivió en los últimos años y que debe ser reemplazada por un proceso de apertura y colegialidad. El papel que hoy cubre el nuevo responsable, monseñor Piero Parolin, será más el de un secretario papal que sentará las bases para desarrollar el papel del Papa como obispo de Roma más que como monarca vaticano.

Se informó que los ocho cardenales explicaron ayer sus experiencias recogiendo una vasta documentación con los contactos y las iniciativas de las iglesias locales en sus continentes. Algunos de ellos participaron en reuniones de conferencias episcopales en Africa, Europa y América Latina.

La próxima reunión del “C8” será el 17 y 18 de febrero. Se espera que hacia fines de febrero de 2014 se enviarán a los cardenales de todo el mundo las líneas guía para la reforma de la Curia Romana.

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