Carina Leyes permaneció seis días en la Banda Este, con los habitantes que habían quedado aislados en Quines.
La gente estaba desorientada, no sabían qué hacer. Lloraban, se iban para el lado de la sierra, buscando un lugar alto para refugiarse de la crecida, sin luz ni agua”. Así describió Carina Leyes el panorama con el que se encontró en la Banda Este, en Quines, el domingo 1º de marzo, después de la crecida del río, que tumbó el puente y dejó al pueblo dividido en dos. Lejos de superarla, la situación le dio fuerzas y decisión: no lo dudó y se quedó a ayudar a los vecinos evacuados durante seis días. Su historia reúne fuerza y compromiso, pero también miedo y angustia, por la responsabilidad que lleva brindar contención a los afectados y estar lejos de su propia familia.
“Estábamos en San Pedro, en Villa Dolores, con mis dos hijos más chicos. Siempre nos volvemos en el mismo día, pero esa noche nos quedamos. A las 7 de la mañana del domingo empezaron a llamar mi mamá y mi papá. Nos dijeron que no regresáramos porque no íbamos a poder llegar por la crecida”, contó Carina, ya con lágrimas en los ojos. A pesar del aviso, decidieron volver a Quines. “Nos agarró la crecida en la ruta. Nos encerró, es decir, había agua por todos lados. Estuvimos desde las nueve de la mañana allí, hasta las cuatro de la tarde. La camioneta estaba sobre un bordo y entonces no nos tocaba el agua, pero quedamos al medio del camino. No podíamos llegar a Quines, pero tampoco volver”, explicó. Decidieron cruzar, avanzaron un poco y la camioneta se paró. “Me persigné y arrancó. Hicimos siete kilómetros en la ruta totalmente tapada por el agua. Cuando llegamos, nos tuvimos que quedar en la Banda Este”, contó.
“Era desesperante, la gente estaba con mucho miedo de que se rompiera el dique. Nos arremangamos la ropa y nos quedamos a contenerlos, porque no podíamos pasar para donde estaba mi familia, entonces decidimos ayudar a los otros”, relató la mujer, quien trabaja en Seguridad Comunitaria y lleva en el alma la vocación de ayudar a los otros. Su hermano también había sido evacuado, pero no pudo reunirse con él, ya que estaba al otro lado del puente. “Estar separados y aislados fue terrible. Era una distancia enorme. Como estar en otro país, no sé cómo explicarlo. Era imposible juntarnos, eso te da impotencia”, dijo.
La Escuela Nº 255 "Provincia de Formosa", fue su refugio durante seis días. Allí organizó a los evacuados, las comidas, los horarios, las donaciones, y los espacios para las casi ciento cincuenta personas. “La gente me pidió que me quede como referente encargado. Sentí mucha responsabilidad, hay cosas que no puedo contar sin llorar, no fue fácil estar al lado de ellos, y yo tenía que estar bien porque en ese momento no podía mostrar tristeza, debía estar entera, para contenerlos”, recordó. Y contó que también tuvo sus “bajones”, sus momentos de tristeza, y se sintió superada. “Me ponía mal pensar que mi hermano estaba evacuado del otro lado. Veía a esa gente y recordaba que él estaba pasando por lo mismo”, explicó.
“En la escuela hacía de todo. Yo creo que Dios todo lo puso en su lugar. Cuando llegué no sabíamos qué hacer de comer con tan pocos alimentos, y una de las chicas me dijo que trabajó en un restaurante, entonces se encargó de la comida ella misma”, relató. Entre todos armaron una gran familia, y cuenta que la solidaridad que vio en esos días es indescriptible. Pero también hubo susto y tensión. “Todos estaban pendientes de la lluvia y la tormenta. Algunos no querían volver a su casa y otros no querían abandonarlas. Había contradicciones y sentimientos de toda clase. Además, cuando dieron la falsa alarma de que el dique se había roto, lloraban todos. Les pedí que recemos, les di palabras de aliento, les dije que iba a pasar todo esto”, detalló.
Cuando el panorama mejoró y todo estaba más encaminado, decidió volver a su hogar, en el barrio Fernández Sotura. Extrañaba mucho a sus tres hijos, y a su nieta, que aún está en la panza. “No puedo dejar de pensar cómo Dios transforma todo en horas. Él dijo ‘acá estoy’. No hubo muertes, pero se hizo notar”, expresó.
Comentá la nota