El avance del agua que envían desde Salta es muy lento. Operarios limpian el acueducto para acelerar el avance del agua hacia los depósitos del pueblo.
Es que pasan los días y el agua no llega a esta localidad del norte santiagueño, que mantiene su mirada atenta hacia el norte, esperando la llegada del hilo de agua que debería surcar el Canal de Dios, proveniente del río Salado, desde la provincia de Salta.
De acuerdo a los últimos informes, el agua se encontraba a aproximadamente kilómetro y medio de las represas que abastecen de líquido a los miles de habitantes de Pampa de los Guanacos.
En los últimos días, el cauce del Canal de Dios comenzó a experimentar una bajante que generó angustia en la gente, que confiaba en los pronósticos anunciados por las autoridades locales, que indicaban que hasta el lunes pasado el agua iba a ingresar en los reservorios, luego de que el intendente Luciano Garzón y un equipo de colaboradores viajó hasta la toma del Canal de Dios, ubicado en el paraje San Miguel, departamento Anta, en la provincia de Salta, con la intención de verificar la situación real y evaluar las medidas a adoptar.
En aquel momento, y a partir de las medidas por tomar, se suponía que el problema comenzaría a solucionarse.
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