Presentó un informe ante la Corte para defenderse en la demanda de Río Negro y Buenos Aires. Acusó a sus contrapartes cuyanas.
El gobierno de La Pampa presentó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación un informe sobre los registros de altura, caudal y conductividad del río Curacó y de ingreso de agua del sistema del río Desaguadero al Colorado, en el marco de la demanda iniciada por Buenos Aires y Río Negro contra las autoridades pampeanas para que cierren el Tapón de Alonso.
"Las mediciones realizadas sobre los ríos Atuel y Salado, deben ser consideradas en un marco de imprevisibilidad de los aportes que se generan y reciben de la alta cuenca del sistema del río Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó que incluye los ríos Jáchal, San Juan, Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel, como principales aportes", dijo el gobierno.
Según informó prensa oficial, también se destacó ante la Corte que "La Pampa viene bregando incansablemente para la conformación de organismos de cuencas que permitan realizar una gestión integrada de los recursos hídricos interprovinciales a fin de contemplar los derechos de todas las jurisdicciones que comparten el recurso".
Ante la falta de un comité de cuenca, "el manejo y regulación del agua se realiza de manera unilateral por las provincias ubicadas aguas arriba, otorgando a La Pampa una absoluta incertidumbre sobre los caudales que puedan escurrir en su territorio, tanto en volumen como el tiempo en que se pueda disponer. La cantidad y calidad de agua que escurra por los sistemas hídricos pampeanos, es así, indudablemente dependiente de los usos que se produzcan aguas arriba por las provincias vecinas que integran esas cuencas naturales".
Por otro lado, en el informe el gobierno pampeano indicó que "la probabilidad de activación o no del sistema Curacó y su ingreso al río Colorado, depende exclusivamente de los escurrimientos o cortes de agua generados por las provincias arribeñas, es decir Mendoza y San Juan, quienes manejan y regulan a discreción el recurso hídrico".
El Tapón de Alonso era un gran terraplén de unos 800 metros de largo y 2,5 metros de alto, que desde la década del '90 actuaba como un dique e impedía el paso del agua desde la laguna La Amarga hacia el sur. Así el río Curacó no llegaba al Colorado.
Ese Tapón fue roto por decisión de La Pampa en 2007 con el argumento de abastecer de bebida al ganado de establecimientos ubicados entre este punto y la desembocadura en el Colorado.
Luego de intensas reuniones se llegó a un acuerdo de cerrar el Tapón, y se colocaron tres caños con compuertas para regular el caudal y no afectar la calidad del agua.
En agosto pasado, La Pampa en una reunión con Buenos Aires y Río Negro, anunció que estaban liberados los tres caños que permitirían que los caudales del Curacó sigan su curso hasta el Colorado. Por eso, ambos gobiernos se presentaron ante la Corte contra La Pampa.
El conflicto se da porque las aguas del río Curacó escurren hacia el Colorado, lugar en el que se salinizan, poniendo en riesgo no sólo el consumo humano de varias poblaciones ribereñas, sino a toda la producción de la zona, tal como sucedió en años anteriores.
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