Con un palo impidió el robo de la motito

Alejandro Errasti vive en el barrio El Ceibo. El viernes a la tarde observó por la ventana a dos chicos que merodeaban en la cuadra sospechosamente. Enseguida, mientras uno de ellos se quedaba de “campana”, el otro traspuso la verja de la casa, entró por un lateral y se llevó arrastrando la Zanella 50 cc propiedad del dueño de casa.
Errasti se armó con un palo y salió tras el ladrón al que alcanzó y propinó un golpe. El chico salió corriendo, su compañero le tiró con un hueso (a Errasti) y lo insultó para luego darse también a la fuga. Uno por lo menos estaría identificado.

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