Familias con hijos chicos y grupos de jóvenes menores de 30 conforman el perfil de los turistas que eligen pasar sus vacaciones de invierno en "La Feliz". Ellos dicen elegir la ciudad por el paisajes, las actividades y los precios.
"En ésta época del año llega especialmente un segmento familiar, que viene a disfrutar de las actividades que incluyen a todos con precios razonables", explicó la vice titular de Turismo Mar del Plata, Valeria Méndez.
Además, la funcionaria adelantó que la nueva tendencia en crecimiento es el arribo "de grupos de jóvenes, menores de 30 años. Es un segmento en continuo crecimiento", señaló.
Esa amplitud en cuanto al perfil del visitante es, de acuerdo a los especialistas, consecuencia de la oferta que brinda "La Feliz". "Tenemos actividades y entretenimientos para todos, además de gran cantidad de acontecimientos culturales", manifestó la funcionaria y ejemplificó con la Feria Infantil del Libro o la Feria de las Colectividades, entre tantas otras.
Por su parte, el titular de la Asociación Empresaria Gastronómica Hotelera local, Eduardo Palena, coincidió en calificar como "familiar, con chicos de adolescentes para abajo" al perfil de los visitantes en ésta época y añadió que la mayoría de las procedencias son de "Capital Federal y Gran Buenos Aires".
Aunque dijo carecer de estadísticas oficiales, el empresario estimó que el promedio de estadías ronda "los 4 días" y la mayor ocupación -cercana al 80 por ciento- se da en los hoteles de 4 y 5 estrellas.
En la calle
Verónica llegó con sus hijos Lauro (8 años) y Facundo (12) desde Coronel Vidal para pasar el fin de semana de las vacaciones de invierno en la ciudad. Después de instalarse en el hotel que había reservado por internet, ayer a la mañana salieron a caminar por la costa y organizar el programa del día. Primera parada: Skate Park. En la Bristol, el vástago más chico abría bien grandes sus ojos ante el accionar de los skaters que, a pesar del frío, regalaron varias piruetas.
"Está buenísimo", se asombraba y contaba el chico mientras que la madre explicó que "vamos a ir a la Peatonal, al shopping y a las obras de teatro que podamos. Está linda la ciudad en esta época del año".
José Luis y Valeria llegaron desde Lanús junto a sus hijos Matías (7) y Victoria (5) el sábado pasado, para cumplir una semana de alojamiento en "un departamento prestado", principal razón para elegir el destino del descanso.
"Además -explicó la mujer- Mar del Plata ofrece todo tipo de opciones para los chicos, muchísimas más que cualquier otro sitio de la Costa". Entre los programas que disfrutaron, enumeró: "la escollera y los lobos marinos, por su puesto la playa, la Peatonal, fuimos al Museo de Ciencias Naturales y al Zoo El Paraíso".
Mientras la hija se deslizaba sobre sus patines en la Rambla, José Luis se detuvo en el presupuesto desembolsada durante las vacaciones y explicó que "los precios están bien, más o menos como allá, y además estando acá hacemos más cosas. Si nos hubiésemos quedado en casa, a lo sumo, los chicos hubiesen tenido una sola salida".
Variedad
Laura vino desde Olivos la semana pasada junto a su suegra Estela y sus hijos Felipe (2) y Valentín (5), se instalaron en un departamento que alquilaron hasta el lunes y el jueves a la noche vino Hernán, el jefe de familia.
"Hicimos de todo durante la semana -contó la madre-, estuvimos en el Auditorium, dónde participaron de `A desaburrir el invierno´, también fuimos a la Sierra de los Padres y a la escollera a ver los lobos marinos".
Otros programas consistieron en recorrer la peatonal San Martin, visitar el shopping y el carrusel de la plaza Colón y hasta se dieron el gusto "de estar toda una tarde en la playa, el clima nos acompañó".
Además, Laura explicó que eligieron pasar parte de las vacaciones de invierno en Mar del Plata "porque no nos gusta en temporada alta, esa aglomeración de gente que se produce. Venimos siempre, pero en diciembre o marzo, y en invierno".
Las veinteañeras Nadia, Eugenia, Paula y Natalia son de Rosario y durante su estadía en la ciudad lograron unificar placer con trabajo, ya que se desempeñan como voluntarias en las finales de la Liga Mundial de Voley. Instaladas en un departamento, contaron que "nos lo pasamos en el estadio, con los partidos, pero esta noche tenemos planeado ir al boliche, a uno que está en la playa, que nos contaron que está buenísimo".
A pesar del vientito del sur, durante la mañana de ayer, las rosarinas optaron por caminar por la Rambla y el Centro. Aunque todas dijeron conocer la ciudad y sus encantos, reconocieron que "en ésta época del año también está buena", y se quedaron -sin incomodarse por el frío- mirando el mar un largo rato.

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