El gran problema está en Salud, aunque también hay deudas con el transporte público. En el Ejecutivo se niegan a revelar el monto total y dicen que aún no están decididas las reformas presupuestarias.
Por esto los faltantes presupuestarios están a la orden del día a esta altura del año y sobre quienes golpean primero es sobre los proveedores del Estado, en especial los de Salud a los que se los ha obligado a aceptar una reingeniería de recursos para que no corten los suministros a pesar de las deudas que mantienen con ellos.
Si bien Hacienda no deja ver el monto total, se sabe que se les debe entre tres y cuatro meses, aunque también hay deudas con otros servicios como los empresarios del transporte que acusan estar esperando un desembolso de 10 millones de pesos que se generó porque el Gobierno no tuvo en cuenta el incremento en el kilómetro recorrido que se autorizó en mayo pasado.
A la hora de señalar el transporte público, lo que se les debe a los empresarios corresponde a poco más de dos meses de la diferencia entre la recaudación y el valor del kilómetro recorrido. Oscar Razquin, presidente de la Asociación Unida de Transportes del Automotor de Mendoza (Autam), señaló que el desfasaje se produjo a partir del incremento en el precio del kilómetro recorrido que se dio por decreto hace poco más de dos meses.
El empresario asegura que están intentando llegar a un acuerdo con la Subsecretaría de Servicios Públicos, aunque no tienen fecha cierta de pago y confían en una ampliación presupuestaria que logre salvarlos para que no se siga acumulando la deuda.
Otro sector que atraviesa un momento complicado es la Salud. Es que proveedores de medicamentos, descartables y otros insumos, sufren retrasos importantes. Tienen facturas impagas desde hace tres meses aunque algunos admiten que hay deudas anteriores. Daniel Salas, gerente de Distrifar, advirtió que los hospitales siguen comprando lo que necesitan y lo hacen sin crédito presupuestario por lo que cobrarles, tras la entrega, se convierte en un verdadero desafío.
El empresario se quejó porque el problema es eterno y advirtió que algunos laboratorios están retrasando las entregas, incluso analizan cortarlas. Además pidió a los legisladores que se hagan cargo del problema porque son ellos quienes recortaron la pauta.
A la hora de mirar las raciones alimentarias en escuelas, comedores y otros desembolsos del Ministerio de Desarrollo Humano, desde esa cartera aseguran que no se ve amenazada. El director del Fondo de Inversión y Desarrollo Social (Fides), Miguel Bunader, sostuvo que no hay atrasos en el pago a proveedores.
Según el funcionario que hoy administra millones de pesos mensuales sólo están adeudando un 10 por ciento de la facturación de abril y un 30 por ciento de mayo. El funcionario negó que la situación sea similar a la del año pasado cuando las deudas alcanzaron los tres meses y por esto hubo amenazas de cortes en los servicios. "La situación no es la misma, al menos por ahora", remarcó.
El subsecretario de Hacienda, Mario Granado, explicó que se ha implementado un rediseño en el sistema de pagos, para que no suceda lo mismo que el año anterior, cuando proveedores amenazaron con cortarle el suministro si el Gobierno no cancelaba sus deudas en cuestión de días.
Esquema centralizado
El nuevo sistema prevé una vuelta atrás en el manejo de los recursos en los hospitales. Así, de la descentralización de recursos se vuelve atrás, con una centralización financiera que apunta a decidir a quién se le paga y en qué efector. A modo de ejemplo, el funcionario citó que si un laboratorio tiene facturas atrasadas en varios efectores, lo que se hace es cancelarle en uno solo y para esto se compromete a no cortar el servicio en los otros centros.
"El suministro en los grandes lo tenemos controlado con pagos dirigidos, pero ellos se han comprometido a no cortar tampoco en los pequeños", advirtió el artífice de distribuir los recursos de manera de esquivar la cesación de pagos.
Con respecto a los pedidos de ampliación presupuestaria, el funcionario asegura que se trata de cuentas apuradas que están revelando los ministros o sus directores de administración. "El tema es que a pesar de las buenas intenciones del Gobierno para no recortar prestaciones, estamos mirando exhaustivamente los ingresos y en especial cómo impactan los aumentos salariales dados este año". Recién a partir de ahí se podrá saber quiénes necesitan más fondos y quiénes pueden sufrir recortes para entregarlos a otra área.
A la hora de hablar de los pedidos de refuerzos presupuestarios que llegarán en los próximos meses, Granado concluyó que no podrán ser ni para salarios, ni contratación de personal.
Incluso adelantó que se le ha pedido al titular de la cartera sanitaria que se ajusten los gastos en prestaciones. "El nuevo modelo tiende a limitar las prestaciones, y por eso le hemos pedido al titular del área que los achique y que esos trabajos se hagan con el personal que hoy tiene esa cartera en planta".
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