"El pago de deuda con el Fondo del Bicentenario permitiría conseguir crédito barato en el exterior"

En diálogo con LA GACETA, el ministro de Economía consideró que el financiamiento haría que se reactiven obras de envergadura en el país. Negó que los trabajos se hayan detenido, pero admitió la desaceleración. Importante dependencia económica de las provincias
Si el kirchnerismo consigue inclinar el fiel de la balanza en favor suyo en el Congreso, y logra que se apruebe el Fondo del Bicentenario, la obra pública en Tucumán sufrirá una reactivación. Así lo consideró, palabras más, palabras menos, el ministro de Economía de la provincia, Jorge Jiménez, durante una entrevista con LA GACETA. Agregó que, aunque sí podrían generarse recursos para otras cuestiones, como mejoramiento en la administración pública, el impacto principal se notará en los trabajos que lleve a cabo el Gobierno local.

A fines del año pasado, la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, firmó el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 2010/09. Por medio de este documento, se autorizaba la disposición de U$S 6.500 millones de los U$S 17.000 millones con que cuenta el Banco Central, para afrontar los vencimientos 2010 de la deuda externa. Sin embargo, este DNU recibió un freno judicial. Debido a ello, este sería tratado por alguna de las dos Cámaras del Congreso. Aunque la Nación habría logrado que una veintena de mandatarios provinciales avalen el proyecto (prometió que con parte del dinero extraído se financiarían obras en los distritos), varios parlamentarios adelantaron que lo rechazarán. A raíz de ello, el propio gobernador, José Alperovich, reconoció que el oficialismo no estaría llegando al número necesario para que la iniciativa sea aprobada en el Senado o en la Cámara baja.

Pero si, en definitiva, el Fondo del Bicentenario ve la luz, a criterio de Jiménez se abarataría el crédito, lo que permitiría encarar una serie de obras que actualmente están frenadas. El diálogo con nuestro diario se dio como sigue.

-¿De qué manera se vería beneficiada la provincia, en caso de que se apruebe el Fondo del Bicentenario?

-El Fondo del Bicentenario es para pagar (vencimientos de) la deuda externa; eso daría estabilidad y se podría conseguir crédito en el exterior. Si conseguimos crédito foráneo, normalmente estos son utilizados para inversiones; con lo cual, fundamentalmente se reactivaría la obra pública. Y ello obviamente significaría una mejora fiscal en todas las provincias, no sólo la Nación.

-O sea que el beneficio va solamente por el lado de las obras...

-La obra aumentaría. Hay un montón de obras importantes que se las podría estar haciendo, porque tendríamos financiamiento barato; actualmente, el financiamiento con que contamos es bastante caro.

-Pero, ¿se podría contar con dinero extra, por ejemplo para enfrentar incrementos salariales?

-No. Normalmente los créditos externos son para inversiones. Puede haber un pequeña parte, pero es muy menor, que se destina a la llamada mejora institucional. ¿Qué es eso?, mejorar el sistema de catastro, de rentas, el tema de la publicación de las cuentas públicas; pero es muy menor. Lo otro es obra; y en carpeta hay obras importantes. Por ejemplo, una de las principales obras que necesita el país entero es el tema cloacas. Y esas son obras caras, realmente caras y que se recuperan a largo plazo.

-¿Las obras están paralizadas?

-No, no. Las obras están teniendo un avance más lento; un proceso de avance bastante apareado a la posibilidad de ingresos. Por ejemplo, están las que se sustentan con el Fondo Soja: en la medida que esos fondos llegan se van pagando las obras. Dependemos del Fondo Soja, pero hay dos variables que nadie maneja; uno es la cuestión climática y el otro, los vaivenes del comercio internacional. Así que no sabemos, en definitiva, cuánto va a llegar. En el Presupuesto 2010 nacional, se prevé que a Tucumán le tocarían unos $ 295 millones del Fondo Soja; pero, de acuerdo a lo que estamos viendo en estos meses, creo que no vamos a llegar a esa cifra. Llegaremos a unos $ 200 millones, o $ 220 millones. No sé qué pasará mañana.

-O sea que si a la Nación le va mal, a Tucumán le irá mal...

-Y, obvio. El 80% de los ingresos fiscales dependen de eso.

-Una dependencia importante...

-Claro, pero eso ocurre con todas las provincias, no sólo con la nuestra.

-¿Es posible pensar, aunque sea en un futuro lejano, en que las provincias puedan contar con algún margen de independencia económica, financiera, de la Nación?

-No. De acuerdo a cómo está diagramado el sistema, no. Porque la coparticipación federal existe; todas las provincias remiten la recaudación nacional al Gobierno central. Lo cual no está mal. Por ejemplo, si impuestos como Ganancia, o el IVA los controlaran las provincias, estas recaudarían mucho menos. Esto se debe a la sencilla razón de que estos territorios no tienen la visión global de aquello con que cuenta cada contribuyente en el país, o qué operaciones realiza este. En todos los países del mundo, este tipo de impuestos los recauda el Gobierno central. Después, el hecho de cómo se reparte hacia abajo, dependerá de la Constitución de cada nación.

Comentá la nota