Padres exigen que se quite el turno intermedio de niños

La Escuela Nº 380 “Docentes Argentinos”, ubicada sobre la calle Juan Manuel de Rosas –ex Fuerza Aérea Argentina- entre Avenida Italia y Winter es el centro de educación primaria del barrio 2 de Abril.
Allí asisten alumnos del mismo conglomerado y distritos vecinos, pero desde hace más de dos años los padres sufren las consecuencias de la implementación del turno intermedio y el hecho de compartir la institución con estudiantes de la ENET Nº 2.

“La escuela estuvo en un primer momento en reparaciones, tardaron poco más de un año en ponerla en condiciones.

Durante ese período se implementó por primera vez el turno intermedio, ya que los salones se iban restaurando lentamente y no se podían utilizar todos” afirma Verónica, una joven madre que acompaña a sus hijos, y agrega “eso fue allá por el 2009”.

Otra madre que se anima a hablar es Doña Vence “después de eso, se entregó la escuela y tuvimos varias reuniones. Nos dijeron que los turnos se iban a respetar pero luego nos avisaron que la escuela compartiría las instalaciones con la ENET Nº2 y por ende se mantendrían los mismos horarios. Eso repercute negativamente en los chicos y su educación” sentencia.

Las escuelas con turno intermedio tienen 45 minutos menos de clases que los establecimientos que funcionan en los horarios de mañana y tarde.

En teoría son habilitados temporalmente y si el espacio útil no es suficiente para absorber la cantidad de alumnos.

Se debe mantener la calidad educativa, para ello se disminuye el tiempo de recreo y se efectúan otras estrategias de enseñanza. Las escuelas con este cronograma funcionan de 7.30 a 10.45, de 10.45 a 14 y de 14 a 17.15.

Según sus palabras “los maestros no dan abasto con las clases, los chicos terminan agotados y los llenan de tarea que en muchas ocasiones no llegan a comprender”. Noelia González, madre, afirma “ni hablar de los chicos que cursan de 10.45 a 14, que llegan en un horario difícil ya que generalmente llegan algo somnolientos, con el desayuno y cerca del mediodía el apetito los afecta. Cuando vuelven a la casa están tan cansados que se acuestan a dormir una siesta y terminan almorzando a las 18”.

ENET 2

El establecimiento comparte sus instalaciones con un colegio secundario y esta situación también incomoda a los tutores. “Me resulta incompatible que los chicos de una institución de nivel terciario estén estudiando en el mismo lugar donde asisten niños menores.

Mi hija –que va a 3er grado- encontró en el baño de mujeres preservativos y no sólo eso, también suele leerse en los bancos mensajes casi eróticos o ilustraciones algo pornográficas para su edad” acusa Omar, y añade “cuando se cruzan en los horarios de salida y entrada ven como los chicos más grandes hacen juegos de manos –por ser sutil- con sus noviecitas o a veces hasta se pelean.

La idea de mandarlos a la escuela es que no sólo los eduque en las asignaturas, sino que les brinde ejemplos. Ahora ni siquiera podemos estar tranquilos”

“Desde un principio estuvimos en desacuerdo con ésto, pero las autoridades insistieron y al final el problema persiste desde hace más de un año. Según nos informaron sólo sería temporario pero continúa, exigimos una solución inmediata” aseveraron.

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