Una cruda realidad: las escuelas especiales en Comodoro Rivadavia no tienen edificio propio. Los padres de los 70 alumnos de enseñanza primaria de la Escuela 519, ubicada entre la de Frontera y el Hospital Alvear, ayer por la mañana ocuparon el viejo edificio para reclamar mejores condiciones en la educación de sus niños.
En la Escuela 519 se movilizaron en defensa de los más desprotegidos.
En Comodoro Rivadavia las escuelas especiales como la 515, 501, 517-para sordos- y 519 no cuentan con edificio propio, algo que solo ocurre con la Escuela 514. La escuela primaria de educación especial 519 – ex nacional 12- ubicada en Juan Ramón Balcarce 7.980, de Kilómetro 3, entre la Escuela de Frontera y el Hospital Alvear que enseña a 70 chicos de primaria con retraso mental y madurativo, síndrome de down y epilepsia, hace 39 años funciona en un edificio que era una lechería pasteurizadora.
El edificio donado por YPF en su tiempo, hoy no cumple con las condiciones de seguridad necesarias para este tipo de educación. Las altas y peligrosas escaleras que presenta y la falta de espacio, hacen que nueve niños estudien en el interior de un trailer ubicado en el patio, ante la falta de aulas.
Ayer por la mañana, luego de que Diario Patagónico informara de manera exclusiva la problemática, más de 40 padres tomaron las instalaciones en reclamo de una mejora urgente de la situación edilicia y para pedir la construcción de una escuela propia.
“Hasta que no nos reunamos con las autoridades no nos vamos” sostenían en las primeras horas del reclamo. “Los chicos están comiendo entre las hormigas” decía una madre, y otra alzaba una pancarta que rezaba: “Los niños tienen derecho estudiar en un lugar digno y seguro. Basta de trailer. Necesitamos una escuela nueva”.
“NO DA PARA MAS”
Uno de los padres, Carlos Lazzaro, recordó que “estamos reunidos aquí todos los padres a fin de tomar el colegio porque la situación no da para más. Porque este edificio está totalmente deteriorado, está en pésimas condiciones para chicos discapacitados. Nosotros estamos buscando que hagan un colegio nuevo. A los chicos se les está dando clase en unos trailers que tienen dos por dos. De eso no se trata una escuela. La provincia en estos momentos creo que tiene superávit para hacer una escuelita para chicos discapacitados”.
En la recorrida al edificio se pudo observar escaleras de más de cuatro metros de alto que los niños deben subir y bajar peligrosamente para dirigirse a las aulas. Incluso ante la falta de aulas, los gabinetes de trabajo fueron armados algunos en pleno pasillo. En una de las aulas, un aparente viejo depósito, la maestra especial Malvina le dictaba clases a cuatro alumnos de primer grado. Los niños pintaban la Casa de Tucumán con entusiasmo mientras la supervisora técnica de educación especial trataba de no golpear su cabeza en el ingreso al aula debido a la incomodidad de la misma.
Ante la falta de aulas, nueve alumnos deben tomar clases en un trailer muy pequeño e incómodo, mientras que en el aula de segundo grado el olor a gas era insoportable. Sin embargo, los niños estudian así todos los días, con las ventanas abiertas para airear el ambiente.
Otra de las madres, Carola Pedraza, expresó: “no critico las obras, pero hay prioridades; los chicos especiales tienen prioridad. Esto debería estar en primer lugar, por la situación en la que está este edificio y por los chicos. Algunos tienen dificultades para caminar pero la mayoría tiene autismo, síndrome de down y epilepsia, retraso madurativo”. Según la madre, la escuela cuenta con solo una salida de emergencia muy pequeña y hay malas instalaciones de gas.
“Nosotros no venimos a tomar la escuela de manera violenta, sino pacifica, queremos tomar el lugar de los chicos, la escuela está mal, ellos no hablan y no pueden decir la comida está fea, tenemos frío en el trailer, no queremos salir afuera para ir al aula” reclamó Carola.
Ayer los padres recibieron la visita de la supervisora técnica de Educación Especial de la Región Sexta, Elena Cocca, quien tomó nota de los problemas.
También concurrió la concejal Viviana Navarro, quien tras escuchar los reclamos les prometió a los padres realizar un proyecto que propondrá dar tratamiento en la sesión del jueves próximo en el Concejo Deliberante. También se hizo presente el director de la Delegación de Administración, Héctor Albornoz, quien se comprometió a llevar solución a las necesidades más inmediatas aprovechando el receso invernal.
Tras la promesa que dieron las autoridades escolares de dar curso al reclamo a las autoridades del Ministerio de Educación, los padres levantaron la toma y ocupación pacífica del colegio.
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