El pacto de Gerli: viejas caras de radicalesmanolistastraicionaron a laUCR

 El pacto de Gerli: viejas caras de radicalesmanolistastraicionaron a laUCR

Cambiemos las prácticas radicales. Esto fue denunciado por un importante referente del centenario partido. La famosa grieta abrió el encono histórico de correligionarios de Lanús. Un sector de ex radicales es el señalado como culpable del “pacto de Gerli”.

“Son esas viejas caras de un radicalismo que ya no existe, que trabajaron siempre para Manolo (Manuel Quindimil) y que dañaron la orgánica del partido para beneficio propio”. Así empezó la charla con un importante referente de la UCR de Lanús, que denunció “arreglos personales con el gobierno del PRO”, por parte de los dirigentes de la vieja ultraderecha radical, como José Volpe, el Presidente del Concejo Deliberante Marcelo Rivas y el radioaficionado y ex asesor del kirchnerismo, Silvano Lancieri.

La dureza de las acusaciones de “traición” para estos dirigentes se enmarcan en una interna que viene viciada desde el comienzo, cuando desde este sector de Gerli, acusó a los ganadores de “fraude”.

Justamente, Lancieri, devenido en blogger radical de la página web La Gacetilla para pregonar desordenados pensamientos, abrió esta interna como “SmoothOperator” de la troika Cambiemos, ypretendiendo hacer gala de un presunto saber de la Torá, rayano en el ego, denuncióque un “oscuro Mesías” buscó satisfacer ambiciones personales, exactamente la misma acusación que ahora pesa sobre él, y sin tanta injustificada pompa letrista para parecer intelectual.

Ahora, luego de un triunfo del PRO por 3.000 votos, que, según confesó este dirigente, “pocos imaginaban”, un acuerdo inicial en el seno de Cambiemos terminó por desbaratar la paz de los cementerios que reinaba en un radicalismo que desde 2001 caminó en una larga y triste procesión carente de algún referente con calidad electoral.

De acuerdo a lo explicado por la fuente que Política del Sur consultó, había existido un acuerdo inicial para que el partido radical tuviera al segundo concejal de la lista que iba a ser Carlos Folino (hoy director en el IPS). Luego, por culpa de los viejos rosqueros antipartidarios, se le dio a la UCR el cuarto lugar, y al final quedó el quinto lugar, ya para Lucas Folino.

Pero según evalúan desde el Comité Central del Radicalismo, la idea era “sacar a Carlos (Folino) porque sería el único en condiciones de presidir el HCD” y eso hubiera desbaratado los tremebundos planes del sector que pactó para su propia suerte.

Ahora, de pronto, desde el sector Gerli, acusaron a la orgánica de “militar por teléfono”, cosa negada por esta fuente, que no dudó en recordar que “a esta gente no la quiere nadie en el partido porque siempre trabajaron para un radicalismo chiquito que les permitió tener privilegios dándole la espalda a toda la militancia”.

Así, varios radicales renunciaron a sus cargos partidarios (lista insolvente, por cierto, para citarla en esta nota) y de acuerdo a lo manifestado por esta fuente “se disfrazaron de amarillo”. Nótese que nunca dijo “se vistieron”, sino “se disfrazaron”. Claramente con esta definición, hace caer sobre Rivas, Volpey Lancieri, la contundente definición de que no son nada dentro de algún arco ideológico que podría inventarse a falta de uno que los contenga de manera coherente.

Según explicó este dirigente, la UCR tenía acordado con el PRO, tener 15 direcciones,  y dos salas sanitarias: una la sala Máspero y otra de Monte Chingolo. Hasta ahora, nada de eso pasó, y acusan a las agujereadas boinas blancas de “pactar con el intendente traicionando al partido”.

Esa fuente reveló que en la Municipalidad faltantécnicos en la planta, lo que hizo que dirigentes del PRO miraran hacia un radicalismo que tendría para aportar cuadros militantes para áreas sociales, sobre todo. Faltan recursos humanos, más si se considera que en este momento habría cerca de 600 empleados en condición de jubilarse.

Este acuerdo aún no se cumplió y fue el mismo presidente de la UCR, Nicolás Teodosiu, quien en diálogo con el programa radial Política del Sur, confirmó que esperan el llamado del intendente Néstor Grindetti.

De acuerdo a lo chequeado por este medio, luego de la entrevista realizada a Teodosiu, habría intenciones en el gabinete del jefe comunal de recibirlos durante los primeros 10 días de enero. Si esto se concreta, estarían presentes en la reunión varios circuitos de la UCR para acordar términos de gestión, Gustavo Lavezzi de Escalada, Horacio Rojas de Diamante y Rocío González de Caraza.

Cuáles serían las motivaciones de autoayuda políticas de Rivas, Volpe, Lancieri, Bursese y Lucas Folino, fue una de las preguntas claves en esta charla. La respuesta fue inmediata, clara y contundente: “Van por el PRO”.

Dan a entender que en 2017 se tendrán que hacer listas para las elecciones de término medio y quieren el lápiz, y por alguna razón cabalística, relacionada al caprichoso azar de un demiurgo político, sueñan con que Grindetti no quiera reelegir como intendente y quedarse ellos con el macrismo y la Municipalidad. Claramente, si esto es verdad, esta tripa de nombres de Gerli, parece macerada con alguna sustancia de la más opiosa alquimia decimonónica.

De alguna manera, algunas de estas confesiones, han sido avaladas en algunos conceptos que vertió Teodosiu en el programa radial que conduce el periodista Rubén Molina.

En esa charla, el titular de la UCR afirmó: “Veníamos conversando con Grindetti para que todos se sintieran representados y el sector que Lucas Folino y sus jefes (Volpe, Lancieri y Rivas) negociaron individualmente con el intendente, pusieron adelante los beneficios personales en lugar de los beneficios partidarios”.

Al respecto agregó: “Marcelo Rivas y el que anda trabajando fuera del escenario principal (precisamenteel radioaficionado) siempre usaron al partido para favorecerse. Siempre hicieron daño por detrás y nunca le dieron la cara a la sociedad”.

 

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