Pacífico quiere “oxigenar” el Municipio tras 12 años de una “gestión desgastada”

El concejal y candidato a intendente por la agrupación “Diálogo Pergaminense” se refirió a la marcha de su campaña para las próximas elecciones. Habló de la coyuntura nacional, su relación con los demás candidatos y fundamentalmente de las medidas que implementará en caso de llegar a la jefatura comunal. Hizo hincapié en la inseguridad como tema central a resolver para lo cual presentó una propuesta concreta.
Marcelo Pacífico es el primer candidato definido que tienen las próximas elecciones para intendente. Apenas finalizados los comicios legislativos de 2009, que lo tuvo como cabeza de la lista ganadora, Pacífico manifestó su decisión de ir por la Intendencia en 2011. A lo largo de estos casi dos años viene alternando entre su trabajo en el Concejo Deliberante y su acción proselitista, a paso lento pero constante, esperando el momento oportuno para ingresar de lleno en la campaña para alcanzar su objetivo máximo.

Su base es la agrupación local “Diálogo Pergaminense”, desde donde formó un importante equipo de trabajo, dividido en áreas específicas.

En esta entrevista con LA OPINION se refirió a cómo marcha su armado para los comicios, a la coyuntura nacional, a su relación con los demás candidatos, incluido el propio intendente, y fundamentalmente a las medidas que implementará en caso de llegar a la jefatura comunal. En este contexto hizo hincapié en la cuestión de la inseguridad como uno de los principales problemas a resolver, remarcando que el Gobierno municipal tiene mucho por hacer en esa materia, para lo cual Diálogo Pergaminense tiene una propuesta concreta.

- ¿Cómo marcha el armado propio rumbo a las elecciones?

- Venimos preparando un equipo de gobierno, con muchas ganas, con profesionalismo, en un permanente mano a mano con los vecinos, visitando barrios, pueblos de campaña, empresas, escuelas rurales, establecimientos educativos, centro de atención primaria, en fin, todo el tejido social de la ciudad. Estas visitas son esenciales, nos permiten comprometernos a fondo con los temas pendientes.

- ¿Se siente un candidato definido, independientemente de lo que suceda en los niveles superiores?

- Sí, lidero un espacio que tiene un profundo compromiso con la ciudad, que la conoce, la quiere y va a trabajar por ella. Tenemos un partido local, Diálogo Pergaminense, que nos permite hacer acuerdos que potencien nuestra propuesta o trabajar a nivel distrital. No nos desvela el “armado”, veo mucho armado apurado que uno no sabe hacia dónde va a llevar, en cambio en el nivel local estamos en una construcción muy sólida, que crece cada día con el aporte de los pergaminenses que se suman, que nos dan ideas y tiempo para esta alternativa.

- ¿Cree que la elección en Pergamino se va a nacionalizar?

- Lo que tiende a nacionalizarse es el hartazgo con las reelecciones indefinidas, con los proyectos que buscan eternizarse en el poder. Cayó esa pretensión en Catamarca, en Chubut y en Santa Fe con Binner había ocurrido lo mismo hace tres años. Hay una tendencia en la opinión pública que lleva a una mayor distribución del poder, a hacer rotar a quienes gobiernan, a evitar que un gobierno después de cumplido su ciclo siga en el mando. Pero la política macro no me desvela, me preocupa más en sus consecuencias para Pergamino y esto se da de manera directa con la obra pública y la seguridad; y de modo indirecto con políticas sectoriales como las dirigidas al campo, que tienen fuerte incidencia en nuestra comunidad. A mí me interesa encarnar un cambio de gobierno municipal después de los 12 años de gestión del actual intendente. Pergamino es una ciudad muy importante para tener un solo equipo de gobierno. Ninguna ciudad de la escala de Pergamino tiene una sola opción política.

- ¿Cuáles cree que son sus principales fortalezas a la hora de presentarse ante el electorado?

- Lo que le mencionaba antes: un equipo de gobierno muy profesional, con mucho contacto con los vecinos, barrios, pueblos de campaña, fábricas, escuelas rurales, escuelas. Esto nos da el pulso de lo que pasa en la ciudad para tomar las decisiones correctas. Por otra parte, la ciudad merece alternativas, Gutiérrez no es el mismo de años atrás, está muy desgastado, él lo sabe y quiso irse a una diputación nacional en 2009, hay que oxigenar el equipo de gobierno, en eso tenemos mucho para aportar. Las abuelas lo dicen de una manera muy gráfica: “escoba nueva barre bien”. Cualquiera que comparta una jornada de trabajo con nuestro equipo podrá sentir que el dicho de la abuela se nos aplica, hay muchas ganas, hay un entusiasmo enorme, todo lo que le falta a la actual gestión.

- ¿Cómo vislumbra, por estas horas, cuando hay más incertidumbre que certezas, que será el escenario local, primero para agosto y luego para octubre?

- El escenario que hay que mirar es el de lo no resuelto, más que el de las idas y vueltas de los dirigentes. Porque acá se ve que los acuerdos políticos cambian pero los problemas de la ciudad siguen siendo los mismos: la mortalidad infantil, que es un índice que marca la inequidad social en el corazón de la producción de alimentos más grande del mundo. Otro problema que amenaza a la ciudad es la droga, entonces, ¿vale la pena preguntarse con quién me voy a reunir políticamente sin esta agenda? Creo que empieza a ser relevante que quienes vemos y queremos cambiar estas cosas importantes de la ciudad nos guiemos por estas prioridades y no tanto por la rosca política. Esa debe ser la línea divisoria de la política local. Sin claridad política difícilmente pueda darse una oferta electoral acorde a las preocupaciones de la gente.

- ¿Cómo es la relación con otros precandidatos y con el propio intendente?

- De respeto, pero insisto, acá puede haber muy buenas relaciones personales o no tan buenas, me parece que ante algunas demandas de la gente como seguridad, prevención de adicciones y mortalidad infantil más que la simpatía personal o los paraguas políticos que nos puedan unir o separar hay que buscar coincidencias programáticas, armar equipos y consensuar en el Concejo Deliberante los recursos para sostener estas políticas en Pergamino. Más allá de las relaciones entre dirigentes tenemos que entender que hay temas que, si no los encaramos ya, nos hipotecan el futuro a todos, sin importar de qué partido sos, fuiste o serás.

- ¿Cuáles son sus principales proyectos en caso de acceder a la intendencia?

- Quiero bajar la inseguridad de Pergamino. Con un amplio trabajo en prevención de las adicciones y con el uso de tecnología. Mi equipo de trabajo en seguridad se viene reuniendo con los titulares de las diferentes dependencias policiales, jueces de Garantías, fiscales, representantes del centro de referencia ; o sea, con los principales operadores del sistema para no perder ni un solo día de gestión. El delito en nuestra ciudad no responde a grandes organizaciones delictivas; por el contrario, es de naturaleza urbana, rural y barrial y por lo tanto hay mucho para hacer desde el Municipio. No hay excusas desde el Estado municipal para hacer frente como corresponde a la problemática de la inseguridad, porque existen recursos económicos para sostener esta propuesta, ya que el Presupuesto 2010 previó para seguridad urbana y rural recursos ordinarios por 1.754.615,30 pesos y recursos afectados por 1.400.000 pesos, lo que hace un total: de 3.154.615,30 pesos.

Para combatir el delito tiene que existir un fuerte compromiso local de la dirigencia política, con el intendente a la cabeza y mucho control social sobre los operadores del sistema (policías, fiscales, jueces, sector político). Un proyecto concreto destinado a ejercer un mayor control social -que Diálogo Pergaminense ya expuso- es el de las fiscalías en los barrios, para que los fiscales actúen en un área geográfica determinada de la ciudad, con lo cual los vecinos sabrán quién es el responsable de investigar los delitos cometidos en su barrio. Vale recordar que actualmente los fiscales actúan mediante turnos semanales rotativos.

Nuestro equipo también remarca la necesidad de mayor presencia policial en las calles; un trabajo integral y conjunto de las diversas áreas de prevención de adicciones; una mejor implementación de la tecnología y acelerar y optimizar las medidas de proximidad a cada sector de la ciudad y la zona rural. Debemos implementar un mapa del delito, que debe ser de acceso público vía Internet para que todos tomemos las precauciones del caso. Pergamino no lo tiene. Pese a que el delito es dinámico, en Pergamino se recurre al sistema de cuadrículas estáticas cuando, para ser realmente efectivas, las cuadrículas deben nutrirse de la información actualizada, con el mapa del delito avanzaríamos en ese camino. También vemos la necesidad de extender las cámaras de vigilancia a puntos estratégicos de los barrios de la ciudad. El sistema de cuadrículas se complementará con Centros de Atención Inmediata (CAI), que consisten en un trailer o casilla móvil –esta característica es fundamental-, equipada con Internet y telefonía, que se irán ubicando y rotando en distintos barrios de la ciudad incluyendo la zona rural, de acuerdo con el corrimiento de los lugares y horarios más conflictivos. Podrán recibir denuncias, datos e informaciones de los vecinos y serán un puesto de apoyo y control de la Patrulla Urbana y de los móviles policiales.

Me parecen importantes las Veedurías Ciudadanas dedicadas a controlar las investigaciones de las causas penales y correccionales que más preocupan a los pergaminenses. Esta medida generará mayor compromiso a los operadores del sistema judicial y policial y cooperará de manera activa para que los delitos se esclarezcan y que los culpables sean encontrados y condenados. Todo esto debe apuntar a que el que delinque en Pergamino sepa que será condenado.

Pergaminense, seis hijos, abogado, peronista y “fanático” de Boca Juniors

Marcelo Pacífico profesa su amor por Pergamino y remarca que “soy pergaminense, hijo y nieto de pergaminenses”.

También está casado con una pergaminense, Raquel Gómez Echevarrieta, profesora de Educación Física, unión de la que llegaron seis hijos, todos nacidos en Pergamino.

Ellos son Fernanda, 26 años, abogada egresada de la UBA, trabaja en Buenos Aires; Nahima (un nombre árabe, en homenaje a su abuela materna), 24 años, estudiante de Abogacía en la UBA, en junio va a rendir su última materia, trabaja en Buenos Aires; Tomás, 23 años, estudia Ingeniería Agronómica en la Universidad Nacional de Rosario; Nicolás, 21 años, estudia Abogacía en la UBA, Buenos Aires: Justina, de 11 años, y Clara, 7 años.

“Con mi esposa –contó Pacífico- nos conocemos desde muy jóvenes y siempre supo que mi vocación verdadera era la política, lo acepta y me apoya con su compañía y también con sus críticas y opiniones que a veces comparto y otras tantas no, pero diría que nos complementamos muy bien. Mis hijos se fueron acostumbrando de a poco a que su padre tenga una actividad pública y me siento apoyado por ellos, me tiran buena onda; cuando las más chiquitas ven fotos o pancartas de otros candidatos, me cuestionan porque ahora no ven afiches míos en la calle; yo les pido un poco de paciencia porque cuando empecemos la campaña seguro vendrán también los míos. Quizás a mis padres (mi padre falleció hace 2 años) les ha costado mi exposición pública.

“También es bueno recalcar que mi esposa e hijos me apoyan a full en el orden local, pero son muy independientes para la política nacional, pues cada uno tiene su mirada propia y trato de no influir en esto. De hecho, en la elección presidencial de 2007 en casa hubo votos para Cristina, para “Lilita” Carrió y para Alberto Rodríguez Saá. Sólo hay unanimidad en la ‘fe bostera’, pues los ocho somos hinchas de Boca, lo que significa una gran satisfacción”.

La profesión

En el plano profesional Pacífico explicó su actividad: “Soy profesor universitario de Derecho Constitucional en la UCA Pergamino, comparto la cátedra con la doctora Leticia Luissi, es una actividad que me ha dado muchas satisfacciones. El año pasado la UCA me hizo un reconocimiento como profesor que para mí tuvo mucho valor porque fue por el ‘compromiso, entrega, fidelidad, ganas de servir y de colaborar’. Así decía la distinción.

“Hice el preescolar en el Jardín de Infantes Nº 901, la Escuela Primaria en la Nº 2, el secundario en el Colegio Nacional, todos de Pergamino. Estudié Abogacía en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y comparto mi estudio jurídico con mis hermanos Juan Carlos y Pablo, que por cierto me ‘hacen el aguante’ desde hace varios años; el estudio lo integran también las colegas Elena Aliaga, Romina Abate, Natalia Mollo y Guillermina Saez y nuestra secretaria Sofía Harrison.

Trayectoria política

Al referirse a su trayectoria política, Pacífico repasó sintéticamente su historial: “Me hice peronista desde chico, guiado por la imagen de mi abuelo, Isidoro Pacífico, que desde su Farmacia Pacífico, en España y Sarmiento, era una especie de referente del barrio Acevedo, con mucho compromiso y participación en la comunidad.

“Guillermo Ball Lima me afilió al PJ y me encomendó tareas partidarias, durante muchos años fui apoderado del Partido.

“Fui secretario de Gobierno de la primera gestión de Alcides Sequeiro como intendente, desde 1987 hasta 1990. Sequeiro confió en mi siendo yo muy joven (cuando asumí tenía 27 años), fue un gran desafío que me metió de lleno en el mundo de lo público. Volví al mismo cargo en el último gobierno de Sequeiro, desde 1998 hasta 1999. Actualmente cumplo mi tercer mandato como concejal, pues también lo fui en los períodos de 1999 a 2003 y desde 2005 a 2009.

Por último, y resaltando su pasión futbolera, Pacífico enfatizó: “Soy hincha de Boca y de Douglas, los fines de semana los organizo en función de la hora que juega Boca, lo miro siempre, cuando puedo voy a la Bombonera, tengo plateas, pero mis hijos me meten mucha presión y las usan más que yo”.

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