Pablo Zabala: “Nos propusimos volver a las raíces del club Quilmes”

Pablo Zabala: “Nos propusimos volver a las raíces del club Quilmes”

Pablo Zabala habló sobre cómo estaba el club y cómo se encuentra en la actualidad. Mano a mano con el Presidente de Quilmes sobre los objetivos en mente a tres meses de haber asumido. La importancia de potenciar el aspecto social/deportivo y que regrese la familia, sin dejar de lado todo lo relacionado a la Liga Nacional de Básquet.

En sus manos está uno de los clubes con mayor vida deportiva de Mar del Plata. Una institución que, según dijo, ve como su puerta principal, la de avenida Luro, se abre (o cierra) unas 10 mil veces por día. Pero, sin embargo, entiende que algo falta importante para completar un círculo perfecto: el regreso de la familia.

Hacia ahí apunta Pablo Zabala, que desde el 25 de marzo pasado se desenvuelve como presidente de Quilmes. Señalado como el hombre fuerte del básquet “Cervecero”, deporte del cual dijo que maneja los estados de ánimo de los hinchas y socios, visitó la redacción de “el Retrato…” y desenfundó no sólo los objetivos que tiene por delante en materia institucional, sino también su análisis sobre lo que dejó y vendrá en la Liga Nacional.

Es cierto que recién lleva tres meses de gestión y le quedan otros 21 por delante, pero ya piensa más allá. “Creo que con cuatro años de mandato estaría más que satisfecho. Ese sería un buen tiempo para poder concretar los objetivos que tengo en mente. No quiero perpetuarme en el poder, pero sí trabajar por el bien del club”, esbozó el máximo dirigente del “Tricolor”.

-¿Qué obras tiene en mente?

-Una de ellas es la concreción del natatorio. Pero, en sí, estamos llevando adelante un plan sobre la modificación de la parte administrativa, económica y financiera del club. Un trabajo muy arduo. Le queremos dar un cambio muy grande a esa cuestión, incluso bancarizando el 100% de la institución. En su momento, Quilmes llegó a tener 10 mil socios. Pero hoy, con la proliferación de gimnasios privados e institutos que hacen alguna actividad puntual, se ha perjudicado a los clubes porque los padres, por ejemplo, han perdido el interés de asociarse a un club.

Mirá: en Quilmes tenemos una variedad enorme de actividades deportivas y seguimos incorporando. Por ejemplo, el patín artístico atrae tanto a chicos como grandes y se desarrolla semanalmente en la institución. De hecho, antes que termine el año seguramente haya cuatro nuevas actividades estratégicas, para que los papas hagan algo dentro de la institución mientras esperan que sus hijas terminen sus actividades.

-Es decir, revivir el espíritu social del club.

-Exacto. Quilmes siempre fue un club para la familia y queremos volver a las fuentes. Como se fue profesionalizando en algunos sectores, se fue perdiendo esa raigambre de que toda la familia venía al club a hacer alguna actividad.

-Pero esa es una problemática a nivel general, ¿no?

-Totalmente. Yo soy un ultradefensor de los clubes. Por eso, cuando asumimos nos propusimos volver a las raíces de la institución. El club es mi segunda casa. Donde, no sólo yo, tanto el papá, la mamá o el chico encuentra en la institución una pata muy importante en el apoyo de la educación en todo sentido. Además, Quilmes tiene una particularidad: el 95% de sus profesores estudiaron Educación Física en el Instituto que tenemos en el club. La docencia en la disciplina deportiva es muy importante. Todos nos hemos educado dentro del club. Los de mi generación, porque voy a cumplir 50 años en 2015, nos criamos en el club. Pensar que llegábamos a las 11 de la noche a nuestras casas y mis papás estaban tranquilos porque sabían dónde estabamos. Era algo natural, era muy bueno. Hay que entender que los clubes sacan a los chicos de la calle. Es una lástima ver a cinco, seis o siete chicos consumiendo drogas y no haciendo deporte.

-¿Trabajan con programas de inclusión?

-Sí, estamos trabajando seriamente con algunos estamentos de la política marplatense que se dedican a la inclusión social. De hecho, estamos desarrollando un plan estratégico solidario en nuestro campo deportivo, donde se desarrollarán los juegos barriales. Estamos encarando, incluso, un programa de actividades dentro del complejo en Colón y 196, que sea diario o semanal, para atraer a los chicos de los barrios más necesitados y que puedan hacer actividades deportivas amparados en la docencia de nuestros profesores o de los que serán profesores.

-¿Qué tienen en mente para el complejo deportivo en términos de infraestructura?

-Estamos trabajando en varias obras nuevas. Lo que primero hicimos, en su momento, fue empezar a cerrar el perímetro. Ahora sólo restan 50 de los 200 metros que faltaban. Iluminamos la cancha de fútbol 9 y se está trabajando en la construcción de un playón multidisciplinario donde estaban las canchas de tenis. Ahí pretendemos instalar canchas de fútbol sintético o de hockey.

-Mencionó el gran movimiento que tiene Quilmes en la sede. ¿Tienen un número de cuántas personas pasan por el club durante el día?

-En algún momento, hicimos un cálculo y estimamos que la puerta principal del club se abría no menos de 10 mil veces por día. Suponiendo, así, un movimiento incesante entre deportistas, alumnos del servicio educativo, ya sea secundario o terciario, profesores, entrenadores, socios y los papás que van a ver o a buscar a sus hijos. Sinceramente nos sorprende, para bien, el movimiento que tenemos en el club.

-Igualmente, el fuerte sigue el básquet.

-Si bien Quilmes es un club de fútbol por origen, muy conocido a nivel nacional por sus gloriosas etapas en los torneos locales, porque de hecho seguimos siendo la institución más ganadora en la Liga Marplatense de Fútbol, y ha sabido traer a través de un dirigente magnífico como José ‘Pepe’ Piantoni, el mejor de la ciudad, grandes espectáculos de fútbol a Mar del Plata, desde hace más de 20 años, cuando comenzó la Liga Nacional, el básquet se convirtió en la disciplina principal. Siempre digo que los estados de ánimo del “Quilmeño” varían de acuerdo a cómo está el equipo profesional en la LNB. Es algo real.

“RAMELLA FUE LO MEJOR PARA EL BÁSQUET DEL CLUB”

Zabala no se puso colorado al elogiar la labor del entrenador del equipo de la Liga Nacional de Básquet, Leandro Ramella, que en la última temporada llegó hasta los cuartos de final. Más allá de la eliminación ante Peñarol, que finalmente fue campeón, el Presidente trazó un análisis por demás positivo.

Sin embargo, a modo de contextualización histórica, Zabala inició por un tema no menor: “Luego del último descenso al TNA, económicamente habíamos quedado muy mal. Por suerte, en casi dos años, diría que estamos empatados”.

-¿Tan difícil es para Quilmes encarar una Liga Nacional?

-Muy difícil. Nuestro público es muy especial. Nos apoya siempre, en las buenas y en las malas. Juegue donde juegue nuestro equipo, siempre habrá algún hincha. Ya lo dijo Leandro (Ramella): fuimos a jugar a Formosa y había hinchas del “Cervecero”. Increíble. Gente de Mar del Plata que fue hasta allá. Eso pasa solamente en Quilmes, es la verdad. Sin embargo, mantener el básquet profesional, con todo el costo que tiene, incluso la logística que necesita, que muchas veces no trasciende, es monstruosa. No nos olvidemos que la Liga Nacional está conformada por 16 equipos. El año pasado jugamos 22 partidos de visitante, sin contar los que jugamos con Peñarol en el Polideportivo Islas Malvinas. En la primera fase fueron seis y en la segunda catorce. Más dos playoffs (Paraná), ahí está el número final. En cada viaje tenés que contar el micro con coche cama, hotel 4 o 5 estrellas, y la comida diaria para 20 personas, que son las que viajan. Además, a Comodoro Rivadavia, Corrientes y Formosa fuimos en avión. Es todo muy complejo.

-En términos basquetbolísticos, ¿terminaron conformes con la última temporada?

-Sí. Cuando asumimos la comisión estábamos en el TNA y queríamos mantenernos, por lo menos, dos o tres años para equilibrar las finanzas. Sin embargo, cuando armamos el equipo lo hicimos con un objetivo competitivo. Con Leandro (Ramella), uno de los tres mejores entrenadores del país, hicimos una temporada bárbara y logramos el ascenso. No conforme con eso, encaramos la Liga con muchos sueños y redondeamos un año muy bueno porque conformamos un gran equipo, con jugadores que venían de lograr el ascenso, con refuerzos importantes, sobre todo con la aparición de un extranjero (Walter Baxley) que descolló. Si bien ya la había visto en algunos videos, al igual que el entrenador, porque él y yo somos los únicos que tomamos la decisión en cuanto al básquet profesional.

-El gran acierto, sin dudas, fue traer y mantener en el cargo a Ramella.

-Coincido. Fue lo mejor para el básquet del club. Cuando nos hicimos cargo de la Comisión, dijimos: “Se puede con la gente del club”. Leandro siempre fue un entrenador de lujo en las divisiones formativas del club. Fue campeón provincial y argentino juvenil en varias oportunidades. Un hombre con una seriedad notable. Con unas ganas de trabajar envidiables. Lo admiro. Por eso, cuando no tenía lugar acá, me dio mucha pena que se fuera. Él quería crecer y sabía que acá no iba a tener lugar, hasta que finalmente lo tuvo, regresó y acá lo tenemos entre nosotros. Sinceramente, siento que ha sido un error todo aquello donde no he podido convencer al otro qué era lo mejor.

-¿Y ahora? ¿Qué expectativas tienen?

-En principio, mejorar lo que hicimos la última temporada. Nada te lo garantiza así traigas al equipo de la Selección Nacional. Una vez que los equipos están dentro de la cancha, tienen que plasmar todo lo que insinuaron y entrenaron en la previa.

-Se les fue Sahdi, pero llegó Cequeira.

-Puntualmente sobre el plantel que se está conformando, nos quedamos sin Fabián Sahdi (NdeR: también decidió tomar otro camino el alero Facundo Piñero), un señor con todas las letras, eso que hasta último momento teníamos la esperanza de retenerlo. Sinceramente, primero teníamos que cerrar con Walter (Baxley) para luego ir por él. Era la prioridad. No podíamos cerrar al base si antes no teníamos al goleador. En eso estábamos de acuerdo con Leandro (Ramella). Asumíamos el riesgo de perderlo, como finalmente fue. Él tuvo que decidir una opción rápida, porque no nos podía esperar. Tomó una decisión acertada para su carrera. Ojalá algún día lo tengamos de vuelva por el club.

-¿Con Cequeira tendrán un salto de calidad?

-Sabemos que es uno de los cinco bases más respetados a nivel nacional. Es un jugador con paso en la Selección Nacional. Hace mucho tiempo juega en la elite de nuestro básquet.

“QUILMES ES EL MEJOR SEMILLERO DE LA CIUDAD”

“Nuestra idea es participar alguna vez en el denominado Argentino C de Fútbol (Torneo del Interior). Pero no sabemos cuándo. ¿Para qué? Para seguir mejorando con los chicos del club, porque Quilmes es, por lejos, el mejor semillero de la ciudad. De nuestro club han salido chicos que, hoy en día, están jugando en todas partes del país e incluso en el extranjero, como Jeremías Caggiano, Federico Almenares, entre tantos otros”, manifestó el Presidente.

“BARCIELA HA SIDO UN PRESIDENTE DE LUJO”

Hace once años que soy directivo del club. Antes tenía mucha injerencia en la parte deportiva, pero no en cuestiones administrativas o financieras, por ejemplo. Salvo los dos últimos años, abocado en la Liga Nacional de Básquet. Obviamente, al llegar a la presidencia, ahora me tengo que hacer cargo de todos los temas que le competen al club. Por eso, como dije, cuando tomé el cargo asumí el compromiso de encarar un plan para darle un vuelco total a la parte de administración y finanzas, porque no estaba con una profesionalidad específica. Juan Carlos Barciela ha sido un presidente de lujo durante sus ocho años de mandato, si bien desde el día que asumió se tuvo que hacer cargo de varias gestiones anteriores malas”, describió Zabala.

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