El intendente de Junín afirmó en una entrevista exclusiva con Democracia, realizada ayer en su despacho comunal, que “de 320 contratos que se terminaron, fueron renovados 312”. Y aseguró que los trabajadores “son el motor” de la Municipalidad.
A casi 80 días de haber asumido, ¿qué balance hace de la gestión?
-Estamos en la etapa que habíamos dicho en campaña, como cuando uno compra una casa y te encontrás con cuestiones que o bien están desordenadas o están ubicadas de una forma distinta, estamos en la etapa de acomodar la casa. Por supuesto que tuvimos una complicación, una herencia bastante complicada, pero estamos trabajando para revertirlo.
-¿Cree que va a poder conseguir los fondos para saldar la deuda que tiene el municipio?
-Soy muy optimista, no dejo de golpear puertas, una vez a la semana viajo a La Plata o a Buenos Aires y golpeo todas las puertas que puedo. Si bien todavía no tengo respuestas concretas, ya hay señales, como el envío de los fondos atrasados por la coparticipación, que los estamos recibiendo muy bien, pero hace falta más, Junín recibe un bajo coeficiente de coparticipación, por eso lo estoy planteando en cada reunión, para que se revean los índices y la forma de calcular la coparticipación, porque estamos en la mitad de Chacabuco y somos el doble.
-Pero Chacabuco tiene un hospital municipal.
-Sí la salud tiene mucho que ver, pero nosotros tenemos un hospital en el cual cortamos el pasto, somos parte del mantenimiento y la gente cuando tiene un problema en el hospital, le reclama al intendente, así que en definitiva no tenemos los fondos y tenemos el problema.
-¿Cómo funcionó la recaudación? Se lo pregunto porque se percibe un aumento en la cobrabilidad, pero que no llega a cubrir los costos de la inflación.
-La recaudación es un tema que estoy poniendo en la agenda de los juninenses y quiero que entiendan que no hay forma de que haya una ciudad ordenada, pujante, que progrese, si el vecino no paga sus tasas. Veo muchos reclamos, los cuáles son absolutamente lógicos, pero cuando uno ve su cuenta particular, ve que hay mucha deuda, el esfuerzo lo tenemos que hacer entre todos. La recaudación es una pata fundamental para poner la máquina a funcionar, que las maquinarias estén en la calle, que haya un mejor barrido, más seguridad, todo eso se cubre con ingresos genuinos, que son los de los juninenses. Hoy agarramos un municipio con un 45 por ciento de cobrabilidad, o sea que cada dos juninenses que caminan por las calles uno no paga las tasas. Esto de haber puesto estos descuentos ayudó mucho, motivó a los vecinos, pero no alcanza, queremos llevar la cobrabilidad a un 75 por ciento, porque si el vecino no paga las tasas es imposible tener una ciudad pujante. Más adelante tomaremos otro tipo de medidas. Por supuesto que estoy dejando de lado a aquellos vecinos que no pueden pagar porque las tasas no se condicen con sus niveles de ingresos.
-Hay contratos que no serán renovados y empleados municipales que fueron bajados de categoría, ¿a qué obedecen estos cambios?
-Cuando hablamos de acomodar la casa, hacés algunos movimientos que quizás no le gusta a toda la familia. Yo dije en campaña que no iba a echar a nadie, que iba a respetar los contratos y que iba a trabajar por el empleado municipal. Y dije también que a los ñoquis no los quería. La verdad es que la palabra ñoqui es una palabra fuerte, que no me gusta emplearla, pero sí creo que el trabajo tiene que ser valorado, que el trabajo nos dignifica. Todos los días me encuentro con decenas de personas que me piden trabajo, me llegan mensajes en las redes sociales, cartas, hoy en Junín escasea el trabajo y por supuesto que es mi responsabilidad generar trabajo genuino y atraer inversiones privadas, pero el trabajo es algo que tenemos que valorar.
Yo respeté los contratos. Hay planta transitoria y planta permanente, en lo que es planta transitoria uno puede no renovar los contratos, y es legal. Podríamos haber roto los contratos temporarios desde el primer día, como hicieron muchos intendentes, pero no lo hice, respeté los contratos, y muchos de esos contratos vencen el 29 de febrero, y los respetamos. De 320 contratos que se terminaron, hemos renovado 312, o sea que no renovamos solo ocho contratos.
-¿Y a qué se debe la no renovación de esos ocho contratos?
-Se debe a que no han querido incorporarse a la gestión, no han querido adaptarse y trabajar como tiene que ser, y nadie está exigiendo que trabajen como esclavos, sino que simplemente cumplan sus tareas como cualquier trabajador, por lo cual también hemos sido elegidos.
-¿Políticamente fue un error? ¿O se comunicó mal? Le pregunto porque se generó un problema mayúsculo con los gremios y la oposición, por pocos contratos.
-Puede ser que se haya comunicado mal, en el apuro, en la rutina diaria de la gestión, puede ser que no hayamos sabido dar un mensaje completo, pero el empleado municipal está contento, porque ve que esta es una medida para mejorar, para premiar al que trabaja. Acá había muchas concesiones, cada uno tenía un régimen individual, algunos venían marcaban y se iban, otros ni siquiera venían, son cuestiones que tuvimos que emparejar en pos de un Estado más eficiente. Y no se trata de hacer algo loco, sino ordenar, trabajar de forma eficiente, dando respuestas, y en definitiva lo que buscamos es eso. Los empleados tienen el sueldo depositado con un 22 por ciento de aumento, cuando ningún intendente de la región dio una suba tan grande de una sola vez. Hemos garantizado el mínimo, vital y móvil en enero, hemos hecho un esfuerzo enorme con el convenio colectivo, que da muchos derechos al trabajador. Nos duele, pero entendemos que acá hay un aprovechamiento político, y es un poco el juego. Ayer (por anteayer) hablando con la CGT, ellos entienden nuestra decisión, y yo me comprometí a revisar una por una las recategorizaciones que se hicieron en octubre, porque muchas nos parecían injustas, pero vamos a volver a estudiarlas, porque por ahí en el paquete quedó mucha gente que de verdad se merecía ese ascenso, así que me comprometí a revisarlas. Hay gente que no tiene un aumento de categoría desde 1995, por eso esos decretos que firmó Mario Meoni en octubre serán analizados caso por caso, porque muchos nos parecían injustos.
-¿Siente el apoyo de los empleados municipales?
-Sí, totalmente. Hay muy buen clima laboral, yo desayuno con empleados, vienen al despacho y se asombran porque no habían entrado nunca, hay empleados que están trabajando desde hace 20 ó 30 años y no conocían el despacho del intendente, estuve desayunando con los empleados del cementerio, estamos viendo qué cosas podemos mejorar en cada área, porque el empleado es el motor principal de la gestión; los intendentes pasan, y el que sostiene todo y conoce todos los circuitos es el empleado, es el motor principal, por eso sería descabellado de mi parte ponerme en contra del empleado público.
-¿Tiene tiempo de recorrer los barrios, de hablar con los vecinos?
-Es una iniciativa que he perdido un poquito, he estado recorriendo algunos barrios, la idea es volver a las mateadas, no quiero perder ese olor a barrio que yo siempre digo, ese contacto con el vecino, porque es el que me mide. Aduladores hay muchos, y la verdad que no me sirve, a mi me sirve escuchar los reclamos, ir a los barrios. Obviamente no podemos resolver todo en el corto plazo, pero hay que ir siempre con la verdad. Estuve en el barrio El Progreso, que es un barrio olvidado, donde hacía años que no pasaba una máquina, hicimos un operativo de limpieza, y la gente se sorprendía de que estén las máquinas municipales.
-Se ven más vehículos del municipio en los barrios.
-Estamos exigiendo que el motociclista use casco, que los vehículos cumplan con todas las normas, por eso estoy haciendo pasar los vehículos municipales por la VTV y me estoy dando cuenta que no pasan, así que es algo que también vamos a mejorar. También estamos evaluando endeudarnos para tomar un crédito y renovar la flota de vehículos y maquinarias.
-Es muy criticado por el meonismo.
-Mario (Meoni) ha dejado un aliado fundamental en cada área de la Municipalidad, y lo sabemos, sabemos que estamos permanentemente controlados, pero bienvenido. Hay un caso puntual de una persona que durante la campaña nos sacaba los carteles a nosotros, y está encargado de un área, yo lo sabía, obviamente, nos sentamos y le dije ‘yo sé que vos nos sacabas los carteles, pero si seguís haciendo bien tu trabajo, todo bien’, se rió, hubo una sonrisa cómplice, empezó a trabajar, y esa es la actitud que buscamos, acá nadie viene con rencores, nos conocemos todos, Junín es chico, y yo más que nadie sé quién está en cada área y quién tiene acceso a la información. Quizás hay muchos que en estos doce años han adquirido un amor y les ha agarrado como una melancolía del cambio, y es entendible. Es como cuando te peleás con tu novia de mucho tiempo y la vas a visitar para ver si anda con alguien, y es un poco así, sabemos que hay gente que nos está observando, pero eso me sirve, me dobla la vara para hacer las cosas bien, que siempre lo hacemos, pero sabemos que estamos controlados. Lo cierto es que el Frente Renovador acompañó la sanción del Presupuesto municipal, así que no puedo decir que pongan palos en la rueda, y lo demás es para la tribuna.
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