Pablo Olmos es quien está sospechado por el asesinato ocurrido en la alcaidía

Pablo Olmos es quien está sospechado por el asesinato ocurrido en la alcaidía
Ricardo Pablo Olmos, condenado a prisión perpetua por el homicidio que tuvo como víctima en agosto de 2010 al empleado bancario Sebastián Fernández, está sindicado como el presunto autor del asesinato de Víctor “Cone” Ruiz, quien murió producto de varias estocadas el sábado a la mañana en una celda de la alcaidía de Comodoro Rivadavia.

La causa por el asesinato de Víctor Timoteo Ruiz (26), quien cumplía prisión preventiva en la alcaidía policial de Comodoro Rivadavia, ya tiene un sospechoso identificado y trasladado por razones de seguridad a otro recinto carcelario.

De acuerdo a fuentes oficiales consultadas por Diario Patagónico, se trata de Pablo Ricardo Olmos, uno de los condenados a prisión perpetua por el homicidio del empleado bancario, Sebastián Fernández, ocurrido el 3 de agosto de 2010.

Olmos permaneció tres meses prófugo por el homicidio de Fernández hasta que logró ser ubicado en Escobar, provincia de Buenos Aires. Así, dos agentes de la Policía del Chubut lo detuvieron cuando salía de una pensión y en setiembre de 2012 fue sometido al juicio donde se lo condenó a prisión perpetua por homicidio criminis causa, es decir por cometer un delito para ocultar otro.

Desde que recibió condena, Olmos permanecía alojado en la alcaidía de Comodoro Rivadavia, el mismo recinto carcelario donde desde febrero último cumplía prisión preventiva Ruiz, imputado por el robo armado a una ferretería.

CONVIVENCIA PELIGROSA

Ambos se encontraban en el pabellón 4. Ruiz ocupaba la celda 12 y Olmos la 1. Uno todavía procesado, el otro ya condenado. Ese es el peligro de la convivencia que existe en la alcaidía entre internos que ya han sido condenados y otros que sólo se encuentran imputados.

Para graficarlo, uno de los principales cabecillas del pabellón 4, según fuentes del recinto carcelario, es Jonathan Moreira Cironi, condenado a prisión perpetua por el homicidio del policía Néstor Manquepán.

Y pese al pacto de silencio que adoptaron los internos de dicho pabellón luego del asesinato de Ruiz, el testimonio de un celador comprometería seriamente a Olmos, ya que lo habría visto salir del calabozo del interno asesinado luego del ataque. Así, a partir de las sospechas que pesan en su contra, fue trasladado a la alcaidía de Trelew para resguardar su seguridad.

Según los investigadores, “Cone” Ruiz fue encontrado el sábado a la mañana en su cama con al menos dos puntazos en el tórax y otro en el glúteo, todos asestados con una faca, arma blanca que suele ser fabricada en las cárceles con restos de cualquier metal.

El reo agredido fue trasladado al Hospital Regional, pero pese a los esfuerzos médicos falleció sobre el mediodía.

En la causa por el homicidio intervino en primera instancia Juan Carlos Caperochipi. Se tomaron testimonios de los internos del pabellón, pero ninguno aportó la identidad del autor.

Fuentes policiales dan cuenta de que Ruiz y Olmos ya habrían tenido una discusión días atrás y se presume que fue por un equipo de música.

Tras el homicidio de Ruiz, se secuestraron algunos elementos en una exhaustiva requisa, en la que se encontraron un teléfono celular, varias facas y trozos de hierros de construcción.

Paralelamente a la causa judicial se están llevando a cabo un sumario interno para deslindar responsabilidades, ya que la semana pasada también se había producido la fuga de un interno, Cristian Córdoba, quien todavía continúa prófugo.

Las mismas fuentes oficiales de la alcaidía consultadas por este diario, confirmaron también que pese a la existencia de cámaras de seguridad en el pabellón donde se produjo el asesinato, las mismas no funcionan.

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