Nos salvamos de una catástrofe”, aseguró minutos después de la llegada del último competidor un funcionario municipal. La desprolija primera maratón de Junín, que en muchos tramos conjugó una peligrosa reunión de autos y atletas por las calles, le costó la cabeza a Pablo Durán, que dejará de ser el director de Deportes y pasará a ser el encargado del Complejo Deportivo “General San Martín"
No era para menos. El evento deportivo era el corolario de la semana de festejos por los 183 años de la ciudad, y el fracaso fue rotundo. Controles inexistentes, un solo puesto de agua para los competidores, y la frutilla de la torta de este cumpleaños: durante muchas cuadras los maratonistas tuvieron que correr, literalmente, entre los autos. Alguien se olvidó de cortar Sáenz Peña, y los domingueros se encontraron con los competidores pasando por donde podían.
Este estrepitoso fracaso se sumó a varias situaciones previas, que colocaron a Durán delante de la guillotina. Nadie lo puedo salvar, aunque voces cercanas a la dirección de deportes, aseguraron que muchos esfuerzos no se hicieron. Era conocida la mala relación existente entre el otrora director y sus subalternos. Muchos lo acusaron en más de una ocasión por malos tratos y autoritarismo.
Durán no quedó sin trabajo, pero el puesto creado para el profesor de educación física es claramente un castigo. Como se dirían en la calle: “Lo mandaron a Siberia”.
Jorge Bouvier será el encargado de reemplazarlo cuando Meoni firme los decretos correspondientes. El ex arquero pasará a ser Director de Deportes y Recreación, una dirección unificada (antes ocupaba recreación), con la que se evitan desde el Gobierno el nombramiento de un nuevo funcionario a pocos meses de las elecciones.
El descontento tras la prueba atlética desarrollada en diciembre fue notorio. El papelón público que el municipio estaba pasando por la falta de organización no pasaba inadvertido en los máximos funcionarios. Dicen quienes estuvieron cerca de él, que el Intendente era uno de los más ofuscados.
No era para menos. El evento deportivo era el corolario de la semana de festejos por los 183 años de la ciudad, y el fracaso fue rotundo. Controles inexistentes, un solo puesto de agua para los competidores, y la frutilla de la torta de este cumpleaños: durante muchas cuadras los maratonistas tuvieron que correr, literalmente, entre los autos. Alguien se olvidó de cortar Sáenz Peña, y los domingueros se encontraron con los competidores pasando por donde podían.
Este estrepitoso fracaso se sumó a varias situaciones previas, que colocaron a Durán delante de la guillotina. Nadie lo pudo salvar, aunque voces cercanas a la dirección de deportes, aseguraron que muchos esfuerzos no se hicieron. Era conocida la mala relación existente entre el otrora director y sus subalternos. Muchos lo acusaron en más de una ocasión por malos tratos y autoritarismo.
Durán no quedó sin trabajo, pero el puesto creado para el profesor de educación física es claramente un castigo. Como se dirían en la calle: “Lo mandaron a Siberia”.
Jorge Bouvier será el encargado de reemplazarlo cuando Meoni firme los decretos correspondientes. El ex arquero pasará a ser Director de Deportes y Recreación, una dirección unificada (antes ocupaba recreación), con la que se evitan desde el Gobierno el nombramiento de un nuevo funcionario a pocos meses de las elecciones.
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