El Presidente del bloque de Concejales del PJ-FpV, Pablo Bossio recorrió en la mañana de ayer las obras de infraestructura pluvial que se están llevando adelante en la esquina de las calles Pujol y Beiró y que forman parte de la ingeniería que contempla el Desarrollo Urbanístico de Procrear en las 27 hectáreas cedidas por el Estado Nacional. Durante la recorrida estuvo acompañado por su par en el Concejo Deliberante, Fernando Rossi y por el Jefe de Obra del Procrear, Daniel Leva.
La obras de infraestructura pluvial en Villa Italia Norte tienen por objeto asegurar el saneamiento hidráulico de la zona permitiendo la salida ordenada de lo que técnicamente se denomina el “escurrimiento de los excedentes pluviales”, es decir, el agua que circula luego de intensas lluvias y que no es absorbida de manera natural por el terreno. En ese sentido, el impacto de las obras de infraestructura del Procrear resolverá una demanda histórica de los vecinos del barrio que sufrían anegamientos e inundaciones cuando se precipitaban fuertes tormentas.
Durante la recorrida Bossio indicó que “Con el desarrollo urbanístico del Procrear se están realizando obras de infraestructura estratégicas, como este tendido de redes de desagües, que beneficiarán no sólo a los futuros habitantes del barrio sino a más de 2000 familias que viven en Villa Italia Norte”.
“Son obras que la gente sólo las ve cuando se están construyendo y que, tal vez por la incomodidad que generan las excavaciones 5 o 6 metros bajo tierra y todo el movimiento de suelo que implica, generan algunas molestias de ruido y polvillo en los vecinos del barrio. Pero lo cierto es que este tipo de obras, que no son tan visibles como las 628 viviendas, son centrales para mejorar la calidad de vida de la gente del barrio, ya que evitará anegamientos y futuras inundaciones” destacó el edil. .
En relación a los trabajos y la gran cantidad de maquinarias que están trabajando en el lugar, Bossio sostuvo que “hoy los vecinos tienen que sufrir algunas incomodidades propias de la ejecución de una obra de esta magnitud pero no hay que perder de vista que se está fundando un nuevo pedazo de ciudad que cambiará totalmente la fisonomía del lugar” y destacó que “en los próximos, días cuando se terminen de instalar los tubos de drenaje de 1 metro de diámetro en la esquina de Pujol y Beiró, la calle será asfaltada a nuevo por el Municipio”
La obra de desagüe en Villa Italia Norte
Las obras de desagües pluviales pretenden asegurar el saneamiento hidráulico del barrio, determinando los caudales internos calculados a partir del impacto del proyecto urbanístico en la zona. Para eso se construyeron cunetas y conductos que permitieron ordenar y orientar el agua hacia sus colectores naturales, evitando anegamientos dentro y fuera del predio
En este sentido se proyectaron 4 ramales. El Ramal 1 con salida a la calle Buenos Aires; el Ramal 2 con Salida a calle Beiró; el Ramal 3 con salida a Pujol y el Ramal 4 con salida a Quintana. Cada Ramal se programó considerando sus correspondientes subramales, y sector de cuenca y subcuenca que, mediante la colocación de cunetas, reciben los escurrimientos de las calles.
Debido a que las pendientes de la zona le aportan gran energía al escurrimiento del agua y que eso podría resultar perjudicial para la infraestructura y las viviendas, se han adoptado mecanismos para conducir el agua por la superficie en una distancia que no supere los trescientos metros, interrumpidos con la colocación de “sumideros de captación y derivación” hacia conductos circulares de hormigón premoldeado. Para moderar las pendientes de tramo en los conductos, se dispusieron cámaras de inspección verticales que permiten amortiguar los picos de crecida y, a su vez, provocar un salto en el nivel del terreno y disminuir las pendientes de tramo.
Entre calles Mosconi y Saénz Peña, aguas arriba de calle Pujol, se construyó un cuenco de amortiguación de 5000 m2 para reducir los efectos de la energía acumulada en el transporte del agua y evitar procesos de erosión. La salida de dicho cuenco, hacia el conducto de calle Beiró, se produce con un caño de 0.40 m. de diámetro, que controla los caudales máximos de descarga.
En el caso de los ramales 2 y 3, se ha dispuesto la construcción de un conducto de 1.00 m. de diámetro por calle Beiró. En el caso del ramal 3, previa descarga al cuenco atenuador, se produce una salida mediante un caño 0,40 m. de diámetro, que empalma con el Ramal 2. En forma análoga, para el Ramal 4 que corre por calle Quintana, se dispuso un conducto de 0.80 m. de diámetro, que se conecta al existente. El ramal 1, con salida a calle Buenos Aires, se conduce por un caño de 0.60 m. de diámetro hasta calle Beiró, en la que dobla y continúa hasta conectarse unos 250 m. aguas abajo de Buenos Aires.

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