Las fábricas venden mercadería de temporadas anteriores con importantes descuentos para activar la rotación y bajar costos financieros.
Pero en la mayoría de los casos, esa decisión puede tapar el bache de un par de meses. Después hay que comprar y no queda otra.
Por su parte, los fabricantes también deben lidiar con la caída en las ventas agudizando el ingenio para mantenerse en pie.
En ese sentido, los "outlets" son un fenómeno cada vez más difundido en Córdoba que, por un lado, permiten a las marcas colocar sin intermediarios sus stocks, y por el otro, a los consumidores comprar más barato –sobre todo en momentos en los que el precio de la ropa se ha disparado por encima del 20 por ciento–.
En lo que va del año, las ventas en el sector de indumentaria en el área central cayeron entre un nueve y un 25 por ciento. En los outlets, en cambio, las ventas se mantienen e incluso mientras algunos locales de ropa tradicionales deciden cerrar, esos formatos se expanden.
Las marcas venden en ese tipo de negocios productos discontinuados, de temporadas anteriores.
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