Ocurrieron en un lapso de 10 horas, en Villa El Libertador, Nuestro Hogar III y Cofico, todos en el marco de enfrentamientos y riñas. En siete días, hubo 11 asesinatos en la provincia, nueve de ellos, en la Capital. En la mayoría de los casos, la víctima murió de un balazo.
Al analizar estos casos, se advierte cómo han proliferado las armas de fuego ilegales en los barrios cordobeses, ya que hubo por lo menos un balazo en siete de los nueve asesinatos ocurridos en la ciudad de Córdoba.
Ante esta seguidilla de crímenes, el jefe de la Policía, comisario general Julio César Suárez, aseguró ayer que esta escalada violenta está vinculada a “peleas entre conocidos”, y advirtió que la mayor preocupación de la fuerza es evitar los episodios de inseguridad, que concentran una estadística inferior en lo que respecta a homicidios.
“La pérdida de valores nos está jugando en contra. Esta forma de no dialogar y terminar de esta manera las peleas. Esto nos lleva a despreciar la propia vida y la de los demás”, indicó a Cadena 3.
Horas trágicas
El último de los crímenes se conoció alrededor de las 10 de ayer en una obra de construcción ubicada en Bedoya y Avellaneda, barrio Cofico, de la ciudad de Córdoba. Allí, se encontró el cuerpo sin vida del sereno, identificado como César Ávila (41), que presentaba una herida mortal de arma blanca (un “puntazo”) en el estómago. Lo curioso es que estaba semidesnudo cuando fue hallado.
Horas después, los detectives de Homicidio detuvieron a un compañero de obra, un albañil identificado como Sergio Quevedo, quien fue imputado del delito de “homicidio simple”. Al parecer, durante la madrugada, ambos se encontraban juntos en el primer piso de la obra, compartiendo algunas bebidas, cuando se desencadenó una discusión en la que Ávila terminó apuñalado con un cuchillo.
Dos horas antes, cerca de las 8, Nicanor Peralta Escalante (33, oriundo de Perú) fue hallado muerto con dos balazos en medio de una calle de tierra, en barrio Nuestro Hogar III, al sur de la ciudad (a la vera del comienzo de la ruta nacional 36). Presentaba dos balazos en el pecho.
Fuentes policiales indicaron que el crimen se produjo en la manzana 20, y que la Policía llegó al lugar luego de que una vecina llamara al 101 avisando que había escuchado unos tiros, y al asomarse por la ventana, vio un cuerpo tirado. La víctima vivía en ese sector.
Los investigadores aseguraban anoche que estaban identificados (pero no detenidos) los autores del crimen. Serían dos jóvenes del mismo barrio que en moto se cruzaron con el hombre. Peralta Escalante acababa de salir de una fiesta particular y llevaba dos botellas de cerveza, cuando se trenzó en una pelea con uno de los motociclistas. Fue, entonces, que el acompañante sacó un arma y le disparó dos veces.
En el tercer crimen registrado ayer temprano, alrededor de la 1, ingresó ya sin vida al Hospital Príncipe de Asturias, Leonardo Zamora (33), quien presentaba un balazo en el cuello. Fue atacado en Chiclayo y Tilcara, Villa El Libertador.
La principal hipótesis marcaba, anoche, que el asesinato se produjo cuando Zamora empezó a forcejar con un joven vecino de la misma cuadra, por una vieja enemistad entre las dos familias. Fue en ese momento que un familiar del muchacho salió y le disparó. El atacante, aún prófugo, también está identificado.
Seguidilla violenta
Desde el domingo 23 hasta ayer, se registraron 11 homicidios en la provincia. La seguidilla de crímenes comenzó con el doble crimen de Bialet Massé, y continuó, ese mismo día, con los asesinatos de dos hombres en Villa El Libertador (en el marco de un enfrentamiento con un vecino) y en Cooperativa Argüello (en medio de una pelea doméstica), en dos extremos de la ciudad.
El lunes 24, en tanto, un joven de 20 años murió en barrio 1º de Mayo. Hasta ahora, la Justicia sospecha que fue abatido por un policía al que trató de asaltar, pero en las últimas horas han surgido algunas dudas sobre qué fue lo que realmente ocurrió.
Resulta que en la autopsia se especificó que el muchacho, Ezequiel Barraza (20), tenía cuatro impactos de bala, por lo que el fiscal Pedro Caballero ha dispuesto que la Policía Judicial se encargue de la mayor parte de la investigación, ante el temor de que se trate de un caso de “gatillo fácil”. La familia del joven ya ha realizado diferentes manifestaciones porque reclama que el cuerpo. Además de los balazos, presentaba quemaduras producto de haber sido arrastrado por el asfalto.
El jueves, en tanto, una beba recién nacida fue asesinada en Quintas de Argüello, al parecer por sus padres (ambos detenidos), mientras que a la tarde un muchacho murió tras ser baleado por dos sujetos en moto, en Quintas de Argüello (los atacantes, prófugos). El viernes, un hombre murió, también baleado, en villa La Tela, al parecer, tras ser atacado por dos vecinos (prófugos) con los que había peleado antes en medio de una ronda de tragos.
En siete de los nueve asesinatos ocurridos en una semana en la ciudad de Córdoba, los homicidas dispararon con armas de fuego, lo que revela cómo ha proliferado el comercio clandestino de revólveres y pistolas en los barrios cordobeses.
La UCR pide la “emergencia en seguridad”
Unicameral. El bloque de legisladores de la Unión Cívica Radical presentará mañana un proyecto de ley para declarar, por el término de tres meses, la “emergencia en seguridad pública” en la provincia, además de un pedido para que el jefe de la Policía, Julio César Suárez, acuda al recinto para recibir diferentes consultas.
Fundamento. “En estos momentos de inseguridad que vivimos los cordobeses, al ser un asunto de extrema gravedad y urgencia, es prioritaria la presencia del jefe de Policía para que nos informe sobre las medidas de prevención implementadas”.
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