En Km 8 y otros barrios continúa saliendo agua sucia de las canillas

Los sectores afectados son Restinga Alí, Próspero Palazzo, Ciudadela y Kilómetro 5.

La gente subió fotos a la red social Facebook para graficar su indignación por la falta de respuestas.

Habitantes de diversos barrios de la zona norte de Comodoro Rivadavia se comunicaron con Diario Patagónico para exponer en forma pública su queja porque ninguna autoridad de la Sociedad cooperativa Popular Limitada avisó a través de los medios de comunicación la existencia de algún percance en el acueducto de Manantiales Behr, que abastece a ese sector de la ciudad.

Los vecinos se percataron de la situación el viernes cuando al abrir las llaves de la red domiciliaria comenzaron a observar que fluía agua barrosa de las cañerías de sus hogares.

Constantes fueron los llamados a los teléfonos de urgencia de la SCPL y las operadoras sólo lograron explicar a los vecinos que el problema persistirá durante varios días, sin saber cuándo será saneado.

Desde el mismo call center se les indicó a algunos vecinos que se produjo una avería en el acueducto y tras la reparación comenzó el bombeo de agua sucia, por lo cual se pide a la gente que vacíe sus tanques domiciliarios y que realicen la limpieza con lavandina para evitar la presencia de gérmenes en el interior.

Mucha gente se mostró muy molesta por la situación y así lo manifestó a través de la red social Facebook donde incluso subieron fotos del barro que salía por la red domiciliaria.

También se vieron en la obligación de salir a comprar bidones de agua mineral para paliar la difícil situación que impide no sólo beber el agua de la canilla, sino cuestiones básicas como lavar vajilla, pisos y ropa.

También muchos vecinos contaron a Diario Patagónico que se ven en la imposibilidad de limpiar el tanque de agua de su hogar porque residen en planes de vivienda, sobre todo en la zona de Standart Norte, donde dichos tanques fueron instalados en el entretecho y resulta imposible ingresar para limpiarlos.

Esta situación afecta a casi 2.500 viviendas que construyó el IPV en todo ese sector de la zona norte.

Ayer, y en vistas de que la situación comenzó a constituirse en un verdadero caos, los comercios no daban abasto en la venta de agua mineral en bidones y botellas y también algunos pequeños comerciantes aprovechaban para especular con el precio del agua.

Pero lo que más indignó a la gente fue la falta de respuesta de la SCPL ya que a diferencia de lo que ocurre otras veces no advirtió sobre la situación a través de los medios de comunicación.

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