Gran cantidad de alumnos de Carmen de Patagones volverán a estar este viernes sin clases gracias a los porteros afiliados a ATE, ya que ese gremio realiza una nueva medida de fuerza, adhiriendo a un mandato provincial. Ayer fue el repudio al fracking y hoy a una represión de trabajadores que permanecían en el edificio comunal de Quilmes.
Quizás hubiese sido mucho mejor si ayer se les explicaba a los alumnos los males que puede producir la explotación a través de un método que parte las rocas con agua dulce. Lo mismo podría haberse hecho hoy con lo sucedido en Quilmes. Especialmente con los alumnos secundarios, muchos de los cuales ya están habilitados para votar en las próximas elecciones y a quienes seguramente les sirve todo tipo de información.
¿Pero, qué sentido tiene protestar por ambos motivos con paros, provocando que los alumnos no concurran a clases? Estamos seguros que los jóvenes ni siquiera supieron sobre los fundamentos de la protesta y aprovecharon el día para dormir o realizar otras actividades.
Es peligroso también que las autoridades educativas de Patagones no hagan algo al respecto, debido a que en este 2013 –como viene sucediendo en los últimos cuatro o cinco años- los estudiantes del distrito han perdido, en promedio, al menos 10 días por los paros de los porteros. Y nada se busca para remediarlo, sólo se mira para otro lado.
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